Mecanismos patológicos del corazón-fuego 心火病之病机  Xīn huǒ bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, junio del 2022

El corazón tiene el cargo de emperador y, además, gobierna la sangre y los vasos del cuerpo entero; transporta los nutrientes e irriga los cuatro miembros y los cien huesos. Internamente, humedece las cinco vísceras y las seis entrañas; externamente, nutre la piel, el cabello y los intersticios. También gobierna la mente conciente, con lo cual regula la esencia-espíritu, o conciencia y reflexión. Además, el corazón gobierna las cinco vísceras y las seis entrañas -con lo cual supervisa sus funciones- y dirige el cuerpo entero. Asimismo, el corazón se corresponde con los vasos, su resplandor se manifiesta en la cara, se abre en la lengua y mantiene una relación interior-exterior con el intestino delgado. Las irregularidades en el funcionamiento del corazón se manifiestan sobre todo en dos tipos de mecanismos patológicos: anormalidades de la sangre y los vasos y cambios en la mente conciente.

Anormalidades de la sangre y los vasos (血脉异常, Xuè mài yì cháng)

Si las funciones del corazón se irregularizan, se pueden desarrollar una serie de patologías: si el transporte de la sangre y el gobierno de los vasos está perjudicado, la sangre no podrá nutrir adecuadamente ni el corazón-órgano, ni la cabeza, ni la cara, ni los cuatro miembros, ni los órganos internos.

Cambios en la mente consciente (神志改变, Shén zhì gǎi biàn)

Las enfermedades de la conciencia y la reflexión  (精神, Jīng shén) y de la mente conciente (神志, Shén zhì), es decir, las alteraciones de la lucidez de la persona, están adscritas al corazón. Si el corazón no puede gobernar la mente consciente, las actividades de la consciencia y la reflexión se irregularizan y se alteran. Este mecanismo patológico se manifiesta en forma de un espíritu del corazón privado de nutrición, de un espíritu del corazón acosado  o de un espíritu del corazón ingobernado. Si el espíritu del corazón está privado de nutrición, no puede gobernar ni controlar las actividades ordinarias de la consciencia y el pensamiento. Ello conduce a un estado de intranquilidad de la mente, a un pensamiento confuso, a una apatía mental o a una reducción de la capacidad memorística. Si se ve acosado por perversos, ello supondrá una conmoción del corazón que se manifestará en forma de irritabilidad, insomnio y sueños profusos y, en los casos graves, en forma de agitación, de desarreglos mentales o de retirada (癫, Diān), que es un tipo de ‘locura’ caracterizada por una expresión indiferente, falta de comunicación, silencios prolongados y obnubilación. Finalmente, si el espíritu del corazón está dañado, queda ingobernado y flota descarriado. En los casos moderados, se produce somnolencia, abstracción y modorra; en los graves, un habla delirante, una agitación frenética o un colapso súbito.

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La decocción de ruibarbo y acónito 大黄附子汤  Dà huáng fù zǐtāng

Eduard Genís Sol, junio del 2022

Está catalogada en el subgrupo de fórmulas precipitantes tibias (温下剂, Wēn xià jì). Estas fórmulas tratan patrones de frío plenitud interno (内实寒, Nèi shí hán) en un contexto en el que la acumulación de frío en el interior estanca el y la circulación de la sangre; esta situación produce estreñimiento (便秘, Biàn bì), dolor abdominal (腹痛, Fù tòng) y dolor en los flancos (胁痛, Xié tòng). Asimismo, el frío bloquea el yáng Qì e impide que éste alcance las extremidades, con lo cual éstas estarán frías (肢冷, Zhī lěng). Este cuadro se trata con remedios de naturaleza tibia y/o caliente, que dispersan el frío, junto con remedios drenantes y precipitantes que hagan descender y que expulsen la acumulación de frío interno. Así, las fórmulas precipitantes tibias (温下剂, Wēn xià jì) están integradas por este tipo de remedios.

La decocción de ruibarbo y acónito (大黄附子汤, Dà huáng fù zǐ tāng) trata una acumulación de frío en el interior que estanca el y la sangre para producir estreñimiento, dolor abdominal y dolor en los flancos; y, dado que el frío bloquea el yáng Qì e impide que éste alcance los miembros, también extremidades frías. Todo ello acompañado de una lengua con la saburra blanca y viscosa (舌苔白腻, Shé tāi bái nì) y de un pulso de cuerda (弦脉, Xián mài).

Acciones e indicaciones (功效主治 Gōng xiào zhǔ zhì)

– Calienta el yáng y disipa el frío (温阳散寒, Wēn yáng sàn hán).

– Dispersa las acumulaciones y transforma el estancamiento (消积化滞, Xiāo jī huà zhì).

Composición de la fórmula (方剂配伍 Fāng jì pèi wǔ)

(燀, Dǎn) 附子 Fù Zǐ, 9 gramos

(生, Shēng) 细辛 Xì Xīn, 3 gramos.

(生, Shēng) 大黄 Dà Huáng, 9 gramos.

* Hay que tener en cuenta que Fù Zǐ el acónito, debe predecoctarse durante una hora.

Explicación de la composición de la fórmula (方剂组成  Fāng jì zǔ chéng)

Fù Zǐ sonlas raíces laterales, o secundarias, de Wū Tóu (乌头), la raíz del acónito,  Para su uso interno se transforma sistemáticamente y, además, debe predecoctarse durante una hora. Escaldado (燀法, Dǎn fǎ), es dulce, picante, caliente y tóxico. Posee un tropismo hacia el corazón, el bazo y el riñón, aunque clásicamente se dice que penetra en los doce canales. En esta fórmula, calienta los canales, disipa el frío, y alivia el dolor

Xì Xīn, el ásaro, es picante, tibio y ligeramente tóxico. Su tropismo es hacia el pulmón, el riñón y el corazón y, sin cocción (生, Shēng), disipa el frío y alivia el dolor. Se trata de un gran antálgico.

Dà Huáng, el ruibarbo, es amargo, frío y se dirige hacia el bazo, el estómago, el intestino grueso, el hígado y el corazón. Sin cocción (生, Shēng) drena y precipita para atacar las acumulaciones (calor, frío, alimentos…) acompañadas de estreñimiento.

La acción conjunta de estos tres remedios es la de calentar el yáng y disipar el frío, y dispersar las acumulaciones y transformar el estancamiento. Con ello, trata el estreñimiento generado por el frío interno; además del dolor abdominal, del dolor en los flancos y del frío en las extremidades.

Contraindicaciones (禁忌  Jìn jì)

Teniendo en cuenta que la decocción de ruibarbo y acónito (大黄附子汤, Dà huáng fù zǐ tāng) trata una acumulación de frío en el interior, la posología de Dà Huáng, el ruibarbo, nunca debe superar la de Fù Zǐ, la raíz del acónito.

Variaciones (加减  Jiā jiǎn)

– En el supuesto de que el dolor abdominal disminuyera con la aplicación externa de calor, podríamos añadir (Chǎo huáng) Guì Zhī, las ramillas de canela, y (Chǎo huáng) Bái Sháo Yào, la peonía blanca.

– En caso de distensión abdominal, podríamos incorporar Shén Qū, la masa fermentada, y (Fū chǎo) Zhǐ Shí, la naranja amarga sin la pulpa.

– En caso de plenitud y distensión abdominal, podríamos agregars (Shēng) Mù Xiāng, la raíz de ‘saussurea lappa’, y (Jiāng zhì) Hòu Pǒ, la corteza de la magnolia.

– En caso de un dolor severo, podríamos añadir Ròu Guì, la corteza de la canela.

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Las fórmulas que drenan y precipitan 泻下剂 Xiè xià jì

Eduard Genís Sol, mayo del 2022

También se conocen como fórmulas de ataque interno (攻里剂, Gōng lǐ jì). Su objetivo es el de atacar y expulsar la plenitud del interior. Estas fórmulas responden al método de la precipitación (下法, Xià fǎ) y sus efectos son los de desbloquear el intestino grueso, expulsar la acumulación de materia fecal, evacuar el calor, las acumulaciones frías y las de líquidos patológicos. Se clasifican en cinco subgrupos, en función de sus acciones principales: fórmulas precipitantes frías (寒下剂, Hán xià jì), fórmulas precipitantes tibias (温下剂, Wēn xià jì), fórmulas que suplementan y atacan simultáneamente (攻补兼施剂, Gōng bǔ jiān shī ), fórmulas que expulsan el agua (追水剂, Zhuī shuǐ ) y fórmulas humedecedoras y precipitantes (润下剂, Rùn xià jì). ¿Para qué sirven todos estos subgrupos de fórmulas?

Debido a coyunturas diversas, el contenido del intestino grueso puede encallarse y carecer en absoluto de movilidad; en este caso, la medicina china se refiere a una ‘acumulación y estancamiento’ (积滞, Jī zhì). Se trata de un escenario diferente al de una ‘retención de alimentos’ (食滞, Shí zhì), ya que, en este último caso, la acumulación se circunscribe sólo al estómago, no a los intestinos. Una ‘acumulación y estancamiento’ se puede presentar, básicamente, en dos modalidades: acumulación de calor (热积, Rè jī) y acumulación de frío (寒积, Hán jī). Ambas poseen mecanismos de generación diferentes, pero un efecto idéntico: el estreñimiento (便秘, Biàn bì).

Una acumulación de calor (热积, Rè jī), también llamada ‘calor anudado’ (热结, Rè jié), da lugar a un estreñimiento de calor (热秘, Rè bì), que se caracteriza por unas heces resecas y compactas a causa del calor que las deshidrata y las encalla. Dicho calor puede provenir bien de un ataque de calor externo que penetra en el interior (enfermedad del yáng brillante, o un calor exuberante en el aspecto ), bien de una dieta inadecuada, rica en alcohol y en alimentos especiados. Se caracteriza -además del estreñimiento- por una tonalidad facial rojiza, aftas bucales, lengua roja, posible efusión de calor (fiebre) y un pulso resbaladizo y rápido. El método de tratamiento que procede es una precipitación fría (寒下, Hán xià), que supone clarificar el calor y atacar precipitando  (清热攻下, Qīng rè gōng xià), y es lo que hacen las fórmulas precipitantes frías (寒下剂, Hán xià jì).

Por otra parte, una acumulación de frío (寒积, Hán jī), también llamada ‘frío anudado   (寒结, Hán jié)’,  da lugar a un estreñimiento de frío (冷秘, Lěng bì), que se define por la dificultad/imposibilidad de defecar. Dicha dificultad viene generada por un vacío del yáng del bazo y del riñón que provoca una acumulación de frío-yīn, todo ello con un trasfondo de un vacío constitucional, o de un excesivo consumo de alimentos y de bebidas fríos de temperatura y/o de naturaleza, o de enfermedades crónicas, o bien propiciado por el simple proceso de envejecimiento. Este tipo de acumulación se caracteriza -además del estreñimiento- por frío y distensión abdominal, extremidades frías, rodillas y lumbares frías y dolorosas, micciones profusas de orina clara, una tonalidad facial blanquecina, una lengua gruesa, pálida y con la saburra blanca, y un pulso profundo y lento. En este caso, lo que procede es una precipitación caliente (热下, Rè xià), que supone calentar el yáng y liberar las heces (温阳通便, Wēn yáng tōng biàn), y es lo que hacen las fórmulas precipitantes tibias (温下剂, Wēn xià jì).

Por lo que hace referencia al estreñimiento (便秘, Biàn bì), además de los dos mecanismos patológicos que acabamos de describir, existen otros que pueden entrar en juego bajo ciertas circunstancias: estreñimiento por viento (风秘, Fēng ), estreñimiento por mucosidades (痰秘, Tán bì), estreñimiento por estancamiento del   (气秘, ) y estreñimiento por sequedad intestinal (肠燥便秘, Cháng zào biàn bì). Este último tipo de estreñimiento se produce en un contexto de una “reducción de los humores del intestino grueso (大肠液亏, Dà cháng yè kuī)”, cuyo nombre alternativo es el de “sequedad anudada en el intestino grueso por un vacío del yīn(大肠阴虚燥结, Dà cháng yīn xū zào jié)”. Este patrón se genera a causa de una falta de fluidos y de sangre en el organismo. Suele aparecer en el postparto, en la vejez, tras enfermedades crónicas y/o graves, o bien a partir de enfermedades del calor (温病, Wēn bìng), que secan los líquidos. Se manifiesta, básicamente, mediante heces resecas y de difícil expulsión que no comportan ni dolor ni distensión abdominal. Si, además de sequedad en el intestino grueso, también hay un vacío general de sangre, ello se acompañará de palidez y de desórdenes oculares, ginecológicos y/o a nivel del espíritu del corazón. El método de tratamiento primario será incrementar los humores y humedecer los intestinos (增液润下, Zēng yè rùn xià), también conocido como precipitación húmeda (润下, Rùn xià). Asimismo, en caso de un marcado vacío de sangre (血虚, Xuè xū) concomitante, también procederá nutrir la sangre (养血, Yǎng xuè). Todo esto es lo que hace el subgrupo de las fórmulas humedecedoras y precipitantes (润下剂, Rùn xià jì).

Pero las descritas no son las únicas acumulaciones que pueden producirse en el interior del organismo humano. La ‘distensión de tambor’ (鼓胀, Gǔ zhàng) -o ‘ascitis’ en términos biomédicos- es un ejemplo de ello. Se trata de una acumulación grave de agua-humedad en la cavidad abdominal que provoca una visible distensión del abdomen, cuya piel se tensa como la de un tambor, de ahí su nombre. En ocasiones, puede acompañarse de venas tortuosas, prominentes y de coloración verde-azulada. Los mecanismos patológicos de este cuadro son variados: un vacío del bazo con carga de humedad (脾虚湿困, Pí xū shī kùn), humedad-calor (湿热, Shī rè), un vacío del yáng del riñón (肾阳虚, Shèn yáng xū), un vacío del yīn del hígado y del riñón (肝肾阴虚, Gān shèn yīn xū) o, incluso, un estancamiento del con estasis de sangre (气滞血瘀, Qì zhì xuè yū). Para tratarla, además de aplicar los métodos de tratamiento (治法, Zhì fǎ) apropiados a los patrones causantes de la situación, se hará preceptivo expulsar el agua mediante el ataque y la precipitación (逐水攻下, Zhú shuǐ gōng xià). Es lo que hace el subgrupo de fórmulas que expulsan el agua (追水剂, Zhuī shuǐ ). Finalmente, otros patrones de acumulaciones patógenas de líquidos son los representados por las acumulaciones graves de mucosidades fluidas (痰饮, Tán yǐn) en el pecho y en los flancos (que se caracterizan por dolor en ambas localizaciones anatómicas) y por una acumulación de mucosidades fluidas en la región de debajo del corazón (心下, Xīn xià), que se manifiestan con tos, mucosidades profusas, respiración rugosa, hinchazón facial, vértigo e imposibilidad de permanecer tendido. En ambos casos, procederá expulsar el agua y drenar las mucosidades fluidas (逐水泻痰饮, Zhú shuǐ xiè tán yǐn) y, asimismo, tratar la raíz del desorden, habitualmente un vacío subyacente del yáng del bazo y del riñón (脾肾阳虚, Pí shèn yáng xū). Éste es el propósito del subgrupo de fórmulas que suplementan y atacan simultáneamente (攻补兼施剂, Gōng bǔ jiān shī): tratan el estreñimiento (便秘, Biàn bì) causado por una plenitud interna (内实, Nèi shí) y por un vacío interno (内虚, Nèi xū) que se producen de forma concomitante. Este escenario requiere drenar y precipitar y, simultáneamente; suplementar para, con ello, asegurar el peristaltismo intestinal y, al mismo tiempo, salvaguardar el . Si sólo suplementásemos, las heces continuarían estancadas; si únicamente las precipitásemos, el quedaría dañado.

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Mecanismos patológicos del riñónagua 肾水病之病机  Shèn shuǐ bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, mayo del 2022

Los principales aspectos de los mecanismos patológicos del riñón se relacionan con la pérdida de las funciones propias de esta víscera: pérdida del almacenamiento, del calentamiento, del enriquecimiento, de la reposición, de la absorción y, también, del detrimento recíproco del yīn y del yáng; de manera que incluyen el agotamiento del yáng, del , del yīn y/o de la esencia del riñón. No mencionamos los mecanismos de plenitud (实病机, Shì bìng jī), ya que éstos se circunscriben al canal del riñón, yīn menor del pie (足少阴肾经, Zú shǎo yīn shèn jīng).

Debilitamiento del yáng del riñón (肾阳虚衰, Shèn yáng xū shuāi): Puede conducir a múltiples desórdenes funcionales en numerosos aspectos del organismo y ello queda representado en los siguientes mecanismos patológicos: calentamiento deteriorado (温热失职, Wēn rè shī zhí), lumbares privadas de nutrición (腰府失养, Yāo fǔ shī yǎng), vacío del mar de la médula (髓海空虚, Suǐ hǎi kōng xū), declive de las funciones reproductivas (生殖减退, Shēng zhí jiǎn tuì), inundación indiscriminada de fluidos (水气泛滥, Shuǐ qì fàn làn), incapacidad del fuego de calentar la tierra (火不暖土, Huǒ bù nuǎn tǔ), micciones incesantes (水泉不止, Shuǐ quán bù zhǐ), absorción dañada a causa de un vacío del yáng (阳虚失纳, Yáng xū shī nà), yáng flotando hacia arriba (阳浮于上, Yáng fú yú shàng), yáng repelido al exterior (格阳于外, Gé yáng yú wài), agitación a contracorriente con ascenso del (冲气上逆, Chōng qì shàng nì) y desarmonía entre los vasos penetrante y controlador (冲任不调, Chōng rèn bù tiào).

Debilitamiento del del riñón (肾气虚衰, Shèn qì xū shuāi): Tanto una insuficiencia constitucional, como la inmadurez del del riñón durante la niñez, o la debilidad propia de la vejez, los excesos sexuales, las enfermedades crónicas, la falta de tratamiento o los tratamientos inadecuados pueden conducir a un debilitamiento del del riñón. De acuerdo con las diferencias sustanciales y con los respectivos rasgos específicos, este mecanismo patológico puede fragmentarse en seis subtipos: declive funcional (功能减退, Gōng néng jiǎn tuì), pérdida de la agudeza auditiva y visual (耳目失聪, Ěr mù shī cōng), el del riñón no puede absorber (肾气不纳, Shèn qì bù nà), inseguridad de la puerta de la esencia (精关不固, Jīng guān bù gù), enuresis (小便遗失, Xiǎo biàn yí shī) y agitación del feto (胎动不安, Tāi dòng bù ān).

Agotamiento del yīn del riñón (肾阴亏虚, Shèn yīn kuī xū): Un agotamiento del yīn del riñón puede manifestarse en ocho tipos de mecanismos patológicos: líquidos yīn privados de enriquecimiento (阴津失滋, Yīn jīn shī zī), mar de la médula privado de nutrición (髓海失养, Suǐ hǎi shī yǎng), pérdida de la agudeza auditiva (耳窍失聪, Ěr qiào shī cōng), inseguridad de la esencia-yīn (阴精不固, Yīn jīng bù gù), hiperactividad reproductiva de tipo vacío (生殖虚亢, Shēng zhí xū kàng), calor vacío que surge internamente (虚热内生, Xū rè nèi shēng), fuego vacío que flota hacia arriba (虚火上浮, Xū huǒ shàng fú) y calor que daña el yīn del riñón (热伤肾阴, Rè shāng shèn yīn).

Insuficiencia de la esencia del riñón (肾精不足, Shèn jīng bù zú): La característica diferencial de una insuficiencia de la esencia del riñón es que el agotamiento de la misma provoca que ésta no pueda generar la médula para rellenar el cerebro y los huesos. Además, también queda afectada la llegada de las menstruaciones -o agua del Cielo (天癸, Tiān guǐ)- y también aparecen signos de agotamiento prematuro. Es por todo ello que este mecanismo patológico puede subdividirse en diez categorías: cerebro privado de nutrición (脑海失养, Nǎo hǎi shī yǎng), cráneo privado de nutrición (头颅失养, Tóu lú shī yǎng), lumbares privadas de nutrición (腰俯失养, Yāo fǔ shī yǎng), médula ósea privada de nutrición (骨髓失养, Gǔ suǐ shī yǎng), retraso en el crecimiento (失长迟缓, Shēng zhǎng chí huǎn), disminución de la fertilidad (失育减退, Shī yù jiǎn tuì), agotamiento de la esencia que priva la absorción (精亏失纳, Jīng kuī shī nà), agotamiento de la esencia que causa una escasez de sangre (精亏血少, Jīng kuī xuè shǎo), agotamiento de la esencia que causa consunción por vacío (精亏虚劳, Jīng kuī xū láo) y agotamiento de la esencia que causa un envejecimiento prematuro (精亏早衰, Jīng kuī zǎo shuāi).

Vacío simultáneo del yīn y del yáng del riñón (肾阴阳两虚, Shèn yīn yáng liǎng xū): En la fisiología, el yīn y el yáng del riñón se sirven mutuamente mediante una relación de causa-efecto; en la patología, se dañan recíprocamente y, en caso de cronificarse esta situación, puede acabar produciéndose un vacío simultáneo del yīn y del yáng del riñón que, a partir de las diferencias en el grado de la patología, se puede subdividir en dos fases: debilitamiento tanto del yīn como del yáng (阴阳两衰, Yīn yáng liǎng shuāi) y deterioro de las cinco vísceras (五脏俱损, Wǔ zàng jù sǔn).Vacío del riñón al borde de la deserción (肾虚欲脱, Shèn xū yù tuō): Este mecanismo patológico consiste tanto en una deserción (o escape, o colapso) del yīn (阴脱, Yīn tuō) como en una deserción (o escape, o colapso) del yáng (阳脱, Yáng tuō), y se trata de una condición crítica que resulta de una separación del yīn y del yáng. Se pueden distinguir tres casos: vacío del yīn al borde de la deserción (阴虚欲脱, Yīn xū yù tuō), vacío del yáng al borde de la deserción (阳虚欲脱, Yáng xū yù tuō) y deserción tanto del yīn como del yáng (阴阳两脱, Yīn yáng liǎng tuō).

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Mecanismos patológicos del hígadomadera 肝木病之病机  Gān mù bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, abril del 2022

Se polarizan en mecanismos de vacío (虚病机, bìng jī) y mecanismos de plenitud (实病机, Shì bìng jī). Los primeros derivan de desórdenes en la función de almacenamiento de la sangre, se manifiestan en una tendencia a desarrollar un vacío de la sangre, del , del yīn o del yáng del hígado y, todos y cada uno de ellos, conllevan una debilidad de las funciones de esta víscera. Los mecanismos de plenitud, en cambio, corresponden a desarrollos avanzados que derivan de invasiones de perversos externos, de sobrepresiones del del hígado, o de condiciones causadas por las contiendas entre el correcto y el perverso, que se producen a partir de la presencia de sustancias patógenas en el organismo; y, todos y cada uno de ellos, provocan un mal funcionamiento de la fluidez y el drenaje del hígado.

Acoso a la parte superior (上扰, Shàng rǎo): Tanto una sobrepresión del del hígado, como las irregularidades en la fluidez y el drenaje de esta víscera, o los desórdenes del mecanismo del tienen una tendencia al ascenso a contracorriente y al acoso a la parte superior del cuerpo.

Deflagración transversal (横乘, Héng chéng): Tanto una sobrepresión del del hígado como un mecanismo del a contracorriente pueden manifestarse mediante una descarga transversal y, con ella, el del hígado puede invadir el pulmón, el bazo o el estómago.

Hostigamiento a la parte inferior (下迫, Xià ): El canal del hígado circula por el interior de los muslos, rodea los genitales, alcanza el abdomen menor y ambos lados del estómago, penetra en el hígado, envuelve a la vesícula biliar, asciende por el diafragma y se dispersa por los flancos y por el pecho. Tanto el frío-humedad como la humedad-calor pueden invadir el interior del cuerpo siguiendo el curso del canal y forzando al del hígado a ir hacia abajo, lo cual causa cambios patológicos tanto en el abdomen menor, como en los dos yīn -los orificios anal y genital-.

Infiltración por doquier (流窜, Liú cuàn): Una sobrepresión del hígado con estancamiento del impide una correcta movilización de los fluidos, que se acumulan y se transforman en humedad y esta última acaba consolidando en forma de mucosidades, que pueden desplazarse por todas partes. Con el tiempo, la acumulación de mucosidades se transforma en calor, que puede acabar acosando al corazón y al estómago; al mismo tiempo, el mecanismo del queda inhibido y, con ello, no puede propulsar la sangre, con lo cual tanto el como la sangre obstruyen los órganos internos y/o los canales y sus colaterales, resultando todo ello en un estancamiento del con estasis de sangre.

Trastornos del mecanismo del (气机紊乱, Qì jī wěn luàn): El hígado favorece la fluidez del y gobierna el ascenso y el movimiento. El del hígado asciende, con lo cual propicia el ascenso del mecanismo del en el cuerpo entero. Por otra parte, el de la vesícula biliar desciende y guía hacia abajo el descenso del mecanismo del en todo el organismo y, de esta manera, la madera juega un papel importantísimo en la regulación del mencionado mecanismo. Pero si el del hígado no logra ascender, el yáng puro tampoco lo puede hacer y, con ello, el yīn turbio no puede descender. Si la fluidez y la descarga del hígado están inhibidas, la circulación del se estanca en cualquier ubicación por la que transcurra el canal del hígado, produciendo con ello un dolor distensivo, escurridizo y sin localización fija. Adicionalmente, en las mujeres genera dolor premenstrual en los pechos, menstruaciones dolorosas o irregularidades menstruales.

Desórdenes en la circulación de los fluidos (水液失运, Shuǐ yè shī yùn): Cuando el hígado regulariza y libera el mecanismo delen el cuerpo entero, ello supone un refuerzo para el pulmón, el bazo y el riñón -los principales órganos involucrados en el metabolismo de los fluidos- en lo que hace referencia al transporte de los mismos. Si el del hígado se sobrepresiona y estanca, el mecanismo delqueda dañado, lo cual afecta a la circulación de los fluidos, que se acumulan y se estancan y, a partir de ello, pueden consolidar en forma de mucosidades que, bajo ciertas condiciones, pueden transformarse en nódulos de mucosidades, agregaciones mamarias o, incluso, en bocio o escrófula. Además, si a partir de una sobrepresión del hígado con estancamiento del este último no puede transportar la humedad y ésta se acumula para impedir que el transporte y la transformación del bazo funcionen correctamente.

Alteración del flujo sanguíneo (血行障碍, Xuè xíng zhàng’ài): Un vacío del del hígado puede propiciar que el no pueda contener la sangre, que ésta no pueda proseguir su curso en los canales y que, contrariamente, se produzcan expectoraciones y vómitos de sangre, sangrados nasales o inundaciones y pérdidas. Por otra parte, un fuego intenso del hígado que afecte a la construcción-sangre puede forzar que la sangre circule frenéticamente y se extravase de los vasos. Finalmente, si a partir de una sobrepresión del hígado con estancamiento del este último no puede activar la sangre, ello puede producir concreciones, conglomeraciones, acumulaciones y acopios.

Ingesta y transporte anormales (纳运失常, Nà yùn shī cháng): El del hígado estimula el ascenso y el descenso del mecanismo del , ya que gobierna el ascenso y el despliegue; así, ayuda al bazo en el ascenso y al estómago en el descenso, haciendo posible, con ello, que las funciones de estos dos últimos órganos se lleven a cabo correctamente. Pero si la fluidez y la descarga del hígado no están funcionando adecuadamente, el ascenso y el descenso tampoco lo harán; con lo cual  la ingesta y el transporte perderán regularidad y las esencias del agua y los cereales no podrán ni absorberse ni distribuirse adecuadamente. Todo ello provocará una desarmonía hígado-bazo o una desarmonía hígado-estómago, que se pueden manifestar con inapetencia, ingesta tórpida, hipo, eructos, náuseas, vómitos, sensación de nudo en el conducto del estómago, distensión abdominal y heces deshechas.

Cambios en la conciencia (神志变化, Shén zhì biàn huà): Si el y la sangre circulan fluidamente es gracias al proceder ordenado del hígado, y ello hace que el corazón no quede inhibido y que las emociones y sentimientos sean normales. Pero si el del hígado está sobrepresionado hasta el punto de no poder desarrollar la fluidez y la descarga que le son propias, el mecanismo del no podrá regularizar ni circular libremente y ello puede derivar en confusión, depresión mental, sollozos u opresión torácica. Si, contrariamente, el del hígado es exuberante y empuja en exceso, el yáng Qì puede ascender para arrasar el corazón y, en este caso, ello significaría irascibilidad, insomnio y sueños profusos. Por otra parte, el hígado aloja el alma etérea; si esta última se viera privada del yīn-sangre del hígado, no podría enraizarse en su ‘hábitat’ natural (la sangre del hígado), y ello podría comportar sueños profusos y/o inquietos, sonambulismo o soliloquismo.

Desajustes reproductivos (生殖失调, Shēng zhí shī tiáo): El hígado está conectado con las funciones fisiológicas de los vasos penetrante  y controlador y, en las mujeres, tiene la función de regularizar las menstruaciones y de promover la ovulación. Si el del hígado no puede hacer fluir libremente y la sangre almacenada queda inhibida, los vasos penetrante y controlador quedan sin nutrición y, con ello, se producen disfunciones menstruales y/o ovulatorias que incluso pueden conducir a la infertilidad o a la esterilidad. En los hombres, el hígado tiene la función de asegurar y astringir la esencia reproductiva y regularizar las erecciones. Ello significa que un del hígado hiperactivo puede propiciar erecciones persistentes, emisiones seminales y eyaculación precoz; y, contrariamente, si el del hígado está reprimido, no podrá empujar la sangre para que ésta llene el pene y, con ello, se producirá impotencia.

Falta de nutrición de los tendones (筋失所养, Jīn shī suǒ yǎng): El hígado gobierna el movimiento muscular, es decir, los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada. Si un yáng del hígado hiperactivo se transforma en viento, puede provocar una hipertonicidad de los tendones que se traduce en temblores, sacudidas de la cabeza y/o entumecimiento de los miembros. Si es un calor extremo el que genera el viento y daña el canal del hígado y los tendones, ello se manifiesta en forma de convulsiones de los miembros, rigidez del cuello, trismo (mandíbulas apretadas) y opistótonos (arqueo invertido de la espalda). Finalmente, si los tendones están privados de nutrición debido a un vacío de la sangre del hígado, ello propicia un entumecimiento de los miembros e hipertonicidad y temblores de las extremidades.

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Mecanismos patológicos del pulmónmetal 肺金病之病机  Fèi jīn bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, abril del 2022

Los mecanismos patológicos de las enfermedades pulmonares se generan a partir del momento en que el pulmón no puede llevar a cabo alguna de sus funciones y, genéricamente, ello se manifiesta en cinco aspectos: irregularidades respiratorias, anormalidades en el gobierno del , irregularidades en la transformación y en el transporte de los fluidos, inhibición de la circulación sanguínea e inseguridad del exterior defensivo.

Irregularidades respiratorias (呼吸失调, Hū xī shī tiáo): Si los perversos invaden el pulmón, las actividades respiratorias, destinadas a intercambiar el viciado del cuerpo con el puro de la naturaleza, se desajustan; ello se manifiesta en forma de una respiración inhibida, disnea y, en los casos extremos, en una insuficiencia respiratoria.

Anormalidades en el gobierno del (主气失常, Zhǔ qì shī cháng): Gobernar el significa tanto generarlo -el pulmón participa en la generación del ancestral (宗气, Zōng qì)-, como controlar el mecanismo del (气机, Qì jī) -que se traduce en el control de su ascenso, su descenso, su entrada y su salida-. Si eventualmente el pulmón pierde este gobierno, ello se manifiesta en dos esferas: una pérdida de la difusión pulmonar en los orificios superiores que, a partir de ello pueden bloquearse; e irregularidades en el descenso depurativo del pulmón. Todo ello puede propiciar la imposibilidad de generar el ancestral, lo que debilita al cuerpo entero; la imposibilidad de difundir el defensivo por el exterior, lo que deja el organismo desprotegido; la imposibilidad de que el riñón transforme el ; un ascenso contracorriente del del estómago y la imposibilidad del movimiento descendente del del hígado, que acaba rebelándose contra el pulmón-metal.

Irregularidades en la transformación y en el transporte de los fluidos (津液失调, Jīn yè shī tiáo): El pulmón gobierna la regulación de las vías del agua y es la fuente superior de la misma; todo ello conlleva la distribución y la eliminación de los fluidos. Si no puede distribuir los fluidos, los órganos internos y sus orificios quedan desnutridos. Si el no puede transformar los líquidos, éstos se acumulan en forma de humedad o de mucosidades. Si el no puede transportar los líquidos, se produce una hinchazón por agua (edema). Si el pulmón está vacío y sin control, los fluidos no pueden distribuirse y se acumulan en la parte inferior del cuerpo para generar enuresis o bien una orina frecuente, abundante y clara.

Inhibición de la circulación sanguínea (血液不运, Xuè yè bù yùn): El pulmón reúne los cien vasos y el ancestral tiene la función de movilizar el y activar la sangre. Si el pulmón está enfermo no puede asistir, mediante el ancestral, al corazón, en su función de gobernar -y, por lo tanto, movilizar- la sangre; con lo cual, por una parte, el corazón enferma y, por la otra, se genera una estasis de sangre.

Inseguridad del exterior defensivo (卫外不固, Wèi wài bù gù): El pulmón gobierna la piel y el vello corporal y sirve de barrera protectora contra los perversos externos. Si éstos penetran y dañan el defensivo, el del pulmón también quedará dañado; con lo cual el defensivo no podrá difundirse, creándose, con ello, un círculo vicioso de inoperancia funcional.

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Mecanismos patológicos del bazotierra 脾土病之病机 Pí tǔ bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, marzo del 2022

El bazo pertenece a la tierra (土, ) y su naturaleza, al yīn; por lo tanto, es la tierra-yīn (阴土, Yīn tǔ). Conectado con el estómago, que es la tierra-yáng (阳土, Yang tǔ), mantiene con él una relación interior-exterior. Transforma y transporta los alimentos y los fluidos y, a partir de esta transformación, genera el , la sangre, la construcción y la defensa. Dirige el centro para irrigar los cuatro costados; llena y nutre las cinco vísceras y las seis entrañas, las carnes, los tendones, los nueve orificios, los cuatro miembros y los cien huesos. Gobierna el ascenso de lo puro y la nutrición del corazón, del pulmón, de la cabeza y de los ojos; conserva los órganos internos en su posición natural y controla la sangre manteniéndola dentro de los vasos y evitando que se extravase fuera de ellos. Representa la base del ascenso y del descenso del mecanismo del ,y la de la generación del y de la sangre. Si el bazo no puede llevar a cabo sus funciones, se producen cambios patológicos derivados bien de un desajuste de su transporte y transformación, bien de desequilibrios de los fluidos, o de desórdenes en el mecanismo del , o en la circulación de la sangre, o en la defensa externa, o en una malnutrición general.

Deterioro del transporte y de la transformación (运化障碍, Yùn huà zhàng’ài): Mediante el transporte y la transformación, el bazo-estómago absorbe, digiere, y distribuye la esencia de los alimentos y las bebidas por el cuerpo entero para nutrirlo. En caso de fallar esta función, se puede producir una falta de apetito, distensión del conducto del estómago, dolor abdominal, diarrea o disentería, heces deshechas o estreñimiento y micciones escasas o bien profusas.

Desequilibrios de los fluidos (水液失调, Shuǐ yè shī tiáo): Al mismo tiempo que el bazo transforma las esencias del agua y los cereales, también absorbe y distribuye los fluidos por el cuerpo entero. Si esta función fracasa, la distribución de estos últimos queda dañada, los fluidos se acumulan y se estancan y se genera humedad y mucosidades que se manifiestan en diversas formas, todas ellas patógenas: humedad turbia, mucosidades fluidas, hinchazón por agua, obesidad o descargas vaginales blancas -leucorrea-.

Desórdenes del mecanismo del (气机紊乱, Qì jī wěn luàn): La dirección apropiada del del bazo es el ascenso. El del bazo hace ascender el yáng puro y guía el movimiento ascendente del mecanismo del en el cuerpo entero trabajando en conjunción con el de estómago, que hace descender el yīn turbio. Si el del bazo está dañado y no puede hacer ascender el yáng puro y éste en lugar de ascender, desciende, ello puede ocasionar un desequilibrio y un desorden en el mecanismo del en todo el cuerpo. Si el del bazo no puede ascender, las esencias del agua y de los cereales no podrán nutrir ni el corazón, ni el pulmón, ni la cabeza, ni los orificios puros, situación que se manifestará mediante mareos, desórdenes de la visión, complexión facial blanca y pálida y una inhibición de la boca y la garganta. Si el del bazo se hunde, se producirá pesadez en el conducto del estómago y en el abdomen, ganas frecuentes de defecar, diarrea crónica, o un prolapso de los órganos internos.

Circulación de la sangre dañada (血液失运, Xuè yè shī yùn): En condiciones normales, el bazo controla la sangre; si el del bazo está vacío y no puede llevar a cabo este control, la sangre puede extravasarse de sus conductos y, con ello, pueden producirse hemorragias nasales, expectoraciones sangrientas, vómitos de sangre, sangre en la orina, heces sangrientas, menstruaciones profusas, inundaciones y pérdidas, o hemorragias espontáneas de las carnes.

Inseguridad de la defensa externa (卫外不固, Wèi wài bù gù): Un del bazo abundante genera un defensivo consistente, y este último protege y defiende el exterior carnoso y combate y resiste las invasiones de los perversos externos. Si el del bazo está vacío, no podrá producir el defensivo, con lo cual los intersticios no estarán cerrados herméticamente y, con ello, no podrá prestarse una defensa externa segura. En este escenario, los perversos externos invadirán el cuerpo con facilidad y se producirá transpiración espontánea, congestión nasal y/o una falta de fuerza. Adicionalmente, un del bazo vacío dará lugar a un agotamiento del y de la sangre, a que las funciones de las vísceras y las entrañas queden dañadas y a que la resistencia a las enfermedades se debilite. Con ello, la persona será más proclive a la contracción de enfermedades.

Deficiencias nutricionales (营养缺乏, Yíng yǎng quē fá): El bazo gobierna el Cielo posterior. Ello quiere decir que de él depende la constitución adquirida -la que se construye tras el nacimiento- y es la fuente de la generación del y de la sangre. El bazo produce , sangre, fluidos y esencia del Cielo posterior y nutre el espíritu y el cuerpo entero. Si el del bazo está dañado, todo el organismo carecerá de estos , sangre, fluidos, esencia del Cielo posterior y espíritu; con lo cual las funciones y las actividades de las otras vísceras y entrañas quedarán debilitadas y el conjunto del cuerpo presentará signos de malnutrición y de disfuncionamiento tales como adelgazamiento, falta de fuerza, espíritu fatigado, cansancio y somnolencia, palpitaciones cardíacas, insomnio y una complexión facial pálida y sin lustre.

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Mecanismos de generación del 气的产生机制 Qì de chǎn shēng jī zhì

Eduard Genís Sol, marzo del 2022

El proviene de la transformación de la esencia. En el proceso de producción del distinguimos dos aspectos: uno relacionado con el Cielo anterior y el otro con el Cielo posterior. El del Cielo anterior procede de la esencia de los padres; para asegurar plenamente sus funciones, este debe estar correctamente almacenado en el riñón. El del Cielo posterior tiene su origen en las sustancias nutritivas procedentes de los alimentos, que es lo que llamamos el del agua y de los cereales (水谷之气, Shuǐ Gǔ Zhī ), y en el aire que respiramos (大气, Dà Qì).

La producción del del agua y de los cereales a partir de la asimilación de los alimentos depende de las funciones de transformación y de transporte del bazo (运化, Yùn huà) y de las funciones respiratorias del pulmón. De manera que el se genera en parte gracias a la cooperación de las funciones del pulmón, del bazo, del estómago y del riñón y, en parte, a partir de la asociación entre el del Cielo anterior, el de los alimentos y el del aire. El mecanismo de producción es el siguiente:

El mecanismo de la generación del conlleva el hecho de que el del Cielo anterior reside entre los dos riñones, en lo que se conoce como “la puerta de la vida” (命门, Mìng mén); y gracias a la actividad del riñón, se dirige hacia el calentador medio (中焦, Zhōng jiāo), es decir, al bazo y al estómago, donde se reúne con las esencias sutiles del agua y de los cereales producidas por el bazo y el estómago, para ascender hasta el calentador superior (上焦, Shàng jiāo) y así’ combinar con el aire (大气, Dà qì) inspirado por el pulmón y transformarse entonces en . Una vez generado, este es distribuido y puesto en movimiento por todo el organismo mediante la actividad fisiológica del pulmón. Por lo tanto, la producción del mantiene una estrecha relación con la actividad fisiológica del riñón, la del bazo, la del estómago, y la del pulmón. Así, cualquier disfuncionamiento de estos órganos puede afectar a la producción del y a su equilibrio fisiológico y propiciar un vacío de (气虚, Qì xū).

Las funciones del bazo y del estómago son esenciales para el proceso de generación del , ya que después del nacimiento, el ser humano depende esencialmente de los elementos nutritivos aportados por los alimentos para  mantener su actividad vital, y la producción de dichos elementos reposa en las funciones de recepción (受纳, Shòu nà) y de maduración (腐熟, Fǔ shú)del estómago y en las de transporte y transformación (运化, Yùn huà) del bazo. Además, la esencia del Cielo anterior depende, por lo que hace referencia a su mantenimiento, del aporte nutritivo de las esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi). De manera que el proviene de la transformación de la esencia (精化, Jīng huà), pero en el proceso de generación del Qi hay que distinguir dos aspectos: uno relacionado con el Cielo anterior (先天, Xiān tiān) y otro con el Cielo posterior (后天, Hòu tiān). Como hemos señalado, el del Cielo anterior (先天之气, Xiān tiān zhī qì) procede de las esencias sutiles de los padres, y para llevar a cabo sus funciones debe estar correctamente almacenado en el riñón. El del Cielo posterior (后天之气, Hòu tiān zhī qì) en cambio, tiene su origen en las sustancias nutritivas procedentes de los alimentos – es lo que denominamos el Qì del agua y de los cereales (水谷之气, Shuǐ gǔ zhī) – y en el aire puro que respiramos (大气,  Dà qì).

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El concepto de 气的概念  Qì de gài niàn

Eduard Genís Sol, febrero del 2022

Ninguna traducción es lo suficientemente precisa para definir este término, ya que el concepto de no distingue entre aspectos materiales o inmateriales. Ambos son diferentes formas de . Se trata de una noción que no admite una traducción única que dé cabida a todo su significado, y es por ello que no se traduce y se designa, simplemente, como .

En cualquier caso, el es la sustancia básica del universo, una sustancia dotada de gran actividad y capaz de condensarse en materia; así, el concepto chino de ‘materia’ es el de una forma densa de y la noción de no hace distinción alguna entre energía y materia. Ambas son diferentes formas de : yáng Qì y yīn Qì, respectivamente.

Se trata de una sustancia esencial tanto para la constitución del organismo humano como para el mantenimiento de sus actividades vitales. El es la fuerza que nace de la confrontación entre el yīn (阴) y el yáng (阳); es el soplo de vida que anima a cualquier manifestación. Además, por el hecho de que el hombre vive en el seno de la naturaleza, tanto el conjunto de sus actividades vitales como su desarrollo precisan de intercambios materiales y energéticos con el entorno. Así, tanto los alimentos que ingiere como el aire que inspira provienen de aquél, y estos diferentes naturales son asimilados por el organismo humano para llevar a cabo sus actividades vitales.

De manera que es todo aquello que representa una fuerza activa. Pero cuando se emplea este término hay que tener en cuenta sus diferentes acepciones en función de los diferentes contextos en los que se puede utilizar. Así, por ejemplo, se puede hablar del de las vísceras (脏气, Zàng qì) y del de las entrañas (腑气, Fǔ qì); se puede hablar del perverso (邪气, Xié qì) cuando se hace referencia a los factores patógenos que originan las afecciones; se puede hablar de los seis Qì (六气, Liù qì) cuando se hace una mención concreta al aportado por los factores climáticos: el viento (风, Fēng), el frío (寒, Hán), la humedad (湿, Shī), la canícula (暑, Shǔ), la sequedad (燥, Zào) y el fuego (火, Huǒ). Asimismo, también se puede hablar del aspecto (气分, Qì fēn) cuando se hace referencia a las enfermedades del calor, o febriles (温病, Wēn bìng), y que corresponden a un determinado estadio del proceso patológico inducido por ataques externos de calor (外感热病, Wài gǎn rè bìng); o se puede hablar de los cuatro (四气, Sì qì) cuando se hace referencia al efecto térmico que los remedios medicinales incorporan al organismo humano.

Por lo tanto, el es una sustancia esencial tanto para la constitución del organismo como para el mantenimiento de sus actividades vitales. Hay que tener en cuenta que la aparición del ser humano es una consecuencia del desarrollo del mundo a partir del momento en que éste alcanzó un cierto grado de desarrollo, y por el hecho de que el sea la sustancia esencial en la formación del mundo, también representa la base material de la constitución del organismo humano. Asimismo, el es la sustancia fundamental para la preservación de las actividades vitales. El hombre vive en el seno de la naturaleza, y su crecimiento y su desarrollo, así como el conjunto de sus actividades vitales, precisan de intercambios materiales y energéticos con su entorno. Así, los alimentos líquidos y sólidos que absorbe, llamados clásicamente el del agua y de los cereales (水谷之气, Shuǐ gǔ zhī ), provienen de la naturaleza, igual que el aire puro – el gran (大气, Dà qì) – que inspira. Estos diferentes naturales asimilados por el organismo adquieren sus propiedades fisiológicas gracias a las sucesivas transformaciones que garantizan las actividades vitales de los seres humanos. Es por ello que el es la sustancia fundamental para la preservación de las actividades vitales.

Como hemos apuntado antes, en la teoría médica el término también contempla otras nociones, ya que es todo aquello que representa una fuerza activa. Así, cuando se emplea este término, hay que localizar sus diferentes acepciones en función de los distintos contextos en los que se puede utilizar. A saber:

El de las vísceras y las entrañas (脏腑气, Zàng fǔ qì), tal como se contempla en la Teoría de las manifestaciones externas de las vísceras (脏象学说, Zàng xiàng xué shuō), hace referencia al del corazón, al del pulmón, al del bazo, al del hígado, al del riñón, al del estómago, al de los órganos internos en general. En este contexto, el término hace referencia a la actividad fisiológica de las vísceras y de las entrañas.

Los seis (六气, Liù qì), que hacen referencia al aportado por los diferentes estados o factores climáticos: el viento (风, Fēng), el frío (寒, Hán), la humedad (湿, Shī), la canícula (暑, Shǔ), la sequedad (燥, Zào) y el fuego (火, Huǒ).

Los perversos (邪气, Xié qì), que son los factores patógenos que originan las afecciones. Estos factores patógenos pueden tener un origen tanto externo como interno.

El aspecto (气分, Qì fēn), que se estudia en la Teoría de las enfermedades del calor (温病学, Wēn bìng xué), y que corresponde a un cierto estadio del proceso patológico de los ataques externos de tipo calor (外感热病, Wài gǎn rè bìng).

La generación del (气的产生, Qì de chǎn shēng) tiene dos orígenes:

El del Cielo anterior (先天之气, Xiān tiān zhī ): Antes del nacimiento, el feto recibe  las esencias sutiles del padre y de la madre, así se forma la esencia del Cielo anterior (先天之精, Xiān tiān zhī jīng), que es un elemento esencial del organismo.

El del Cielo posterior (后天之气, Hòu tiān zhī qì): Tras el nacimiento, el hombre sobrevive a partir de las esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi) así como del puro del aire (大气, Dà qì). Todo ello constituye la esencia del Cielo posterior (后天之精, Hòu tiān zhī jīng).

Vísceras y entrañas implicadas en la generación del

脏腑对于气产生的作用  Zàng fǔ duì yú qì chǎn shēng de zuò yòng

A partir de las materias descritas (alimentos, bebidas, aire puro y esencia) provenientes del Cielo anterior y del Cielo posterior y gracias a la actividad de las vísceras y entrañas, se produce el .

Las vísceras implicadas en la producción del son el riñón (肾, Shèn), el bazo (脾, ), el estómago (胃, Wèi) y el pulmón (肺, Fèi). El riñón almacena la esencia del Cielo anterior (先天之精, Xiān tiān zhī jīng) recibida de los padres. Gobierna la recepción del (肾主纳气, Shèn zhǔ nà ), el nacimiento, el crecimiento, el desarrollo y la reproducción. El bazo y el estómago gobiernan la recepción y la maduración del agua y de los cereales, así como el transporte y la transformación de las esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi); de tal manera, que el estómago gobierna la recepción y la maduración  de los mismos (胃主受纳腐熟水谷, Wèi zhǔ shòu nà fǔ shú shuǐ gǔ) y el bazo los transforma y los transporta  (脾运化水食, Pí yùn huà shuǐ shí). Además, el bazo es el origen de la generación y de la transformación del y de la sangre (脾为生化气血之源, Pí wéi shēng huà qì xuè zhī yuán). El pulmón por su parte, inspira el aire puro (大气, Dà qì) y asegura la distribución del por el organismo; es por ello que se dice que el pulmón gobierna el (肺主气, Fèi zhǔ).

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Barrer las mucosidades y abrir los orificios 豁痰开窍  Huō tánkāi qiào

Eduard Genís Sol, febrero del 2022

Método de tratamiento (治法, Zhì fǎ) sinónimo de barrer las mucosidades y despertar el cerebro (豁痰醒脑, Huō tán xǐng nǎo),  de transformar las mucosidades y abrir los orificios (化痰开窍, Huà tán kāi qiào) y de expeler las mucosidades y abrir los orificios (去痰开窍, tán kāi qiào).

Se trata de un método para aplicar en caso de un espíritu nublado (神昏, Shén hūn)      -una pérdida de conciencia y/o un estado de coma- en patrones de plenitud (实证, Shí zhèng). Un espíritu nublado comporta un estupor letárgico o una pérdida completa de la conciencia, y puede generarse tanto a partir de patrones de vacío (虚证, Xū zhèng) como a partir de patrones de plenitud (实证, Shí zhèng). Los patrones de vacío que nublan el espíritu son conocidos como patrones de deserción (脱证, Tuō zhèng) y derivan de un estado en el que el , la sangre, el yáng y/o el yīn se escapan del cuerpo y, con ellos, también el correcto (正气, Zhèng qì). Lo que procede en este contexto es retornar el yáng y detener la deserción (回阳止 脱, Hui yáng zhǐ tuō).

En cambio, los patrones de plenitud que nublan el espíritu reciben el nombre de patrones de bloqueo (闭证, Bì zhèng). Estos patrones se generan a partir de enfermedades febriles de contracción externa, de epilepsia, de tetania, de ataques de viento (中风, Zhòng fēng) y de viento de espanto (惊风, Jīng fēng). Se manifiestan mediante una evolución brutal de las manifestaciones patológicas, con una penetración de los perversos externos (外邪, Wài xié) en el interior, un hundimiento del correcto (正气, Zhèng qì), un estancamiento interno de los perversos y un bloqueo de las funciones de vísceras y entrañas, con una acumulación y obstrucción de mucosidades, con un espíritu nublado (神昏, Shén hūn), con las mandíbulas apretadas, o trismo (噤口, Jìn kǒu) -una contracción de los músculos maseteros-, con los puños estrechados (握拳, Wò quán) y con un pulso fuerte (有力脉, Yǒu lì mài). Asimismo, hay que distinguir entre los patrones de bloqueo frío (寒闭证, Hán bì zhèng) y los patrones de bloqueo caliente (热闭证, Rè bì zhèng).

Los patrones de bloqueo frío (寒闭证, Hán bì zhèng) derivan de mucosidades-humedad o de estasis de sangre que bloquean los orificios del corazón, como en el caso de un ataque de viento (中风, Zhòng fēng) -o accidente vascular cerebral-. Se manifiestan mediante un colapso repentino, con mucosidades turbias inundando la parte superior (痰浊上泛, Tán zhuó shàng fàn), una cara verde-azulada (面青, Miàn qīng), un cuerpo frío (身冷, Shēn lěng), mucosidades babosas (痰涎, Tán xián) en la boca, saburra lingual blanca (舌苔白, Shé tāi bái) y un pulso lento (迟脉, Chí mài). Para tratarlos, entre otros métodos de tratamiento, hay que barrer las mucosidades y abrir los orificios (豁痰开窍, Huō tán kāi qiào), y procede asociar remedios que abren los orificios (开窍药, Kāi qiào yào) con remedios que transforman las mucosidades (化痰药, Huà tán yào), con remedios que calientan el interior (温里药, Wēn lǐ yào) y con remedios que movilizan el (行气药, Xíng qì yào).

Los remedios que abren los orificios (开窍药, Kāi qiào yào) adecuados para el tratamiento de un bloqueo frío (寒闭, Hán bì) poseen la naturaleza tibia o neutra, como Shè Xiāng (麝香), el almizcle, Sū Hé Xiāng (苏合香), el benjuí, y Shí Chāng Pú (石菖蒲), el rizoma del ácoro, todos ellos tibios; además, Ān Xí Xiāng (安息香), la resina de benjuí, dada su naturaleza neutra, trata tanto patrones de bloqueo frío (寒闭证, Hán bì zhèng) como patrones de bloqueo caliente (热闭证, Rè bì zhèng).

En el grupo de las fórmulas que abren los orificios (开窍剂, Kāi qiào ) se encuentra el subgrupo de fórmulas que desalojan el frío y abren los orificios (逐寒开窍剂, Zhú hán kāi qiào ). Entre ellas, la más indicada es la píldora de benjuí (苏合香丸, Sū hé xiāng wán), que trata los patrones de bloqueo frío (寒闭证, Hán bì zhèng) derivados de una acumulación de frío, y mucosidades, en los cuales el frío interno y la obstrucción de mucosidades bloquean el flujo del repentinamente y “secuestran” el espíritu del corazón (心神, Xīn shén).

Los patrones de bloqueo caliente (热闭证, Rè bì zhèng) pueden generarse por un calor perverso que penetra en el pericardio, en caso de enfermedades febriles de contracción externa   (温病, Wēn bìng), tétanos y golpes de calor caniculares. Los encontramos en cuadros de meningitis, encefalitis, neumonías graves y, también, en insolaciones graves, en infartos cerebrales y en fases terminales de enfermedades hepáticas. Se manifiestan mediante un enrojecimiento de la cara (面赤, Miàn chì), efusión de calor (发热, Fā rè) o fiebre, respiración tosca (气粗, Qì cū), convulsiones (惊厥, Jīng jué), delirio (谵, Zhān), saburra lingual amarilla   (舌苔黄, Shé tāi huáng) y un pulso rápido (数脉, Shuò mài). Para tratarlos, procede asociar remedios que abren los orificios (开窍药, Kāi qiào yào) con remedios frescos que transforman las mucosidades (化痰药, Huà tán yào) y con remedios que clarifican el calor y resuelven la toxicidad (清热解毒药, Qīng rè jiě dú yào).

Los remedios que abren los orificios (开窍药, Kāi qiào yào) adecuados para el tratamiento de un bloqueo caliente (热闭, Rè bì) poseen la naturaleza fresca/fría o neutra, como Niú Huáng (牛黄), el bezoar de vaca, Bīng Piàn (冰片), el borneol, o Ān Xí Xiāng (安息香), la resina de benjuí.

Entre las fórmulas que abren los orificios (开窍剂, Kāi qiào ) en el subgrupo de fórmulas que clarifican el calor y abren los orificios (清热开窍剂, Qīng rè kāi qiào ) encontramos la píldora del palacio de la tranquilidad con bezoar bovino (安宫牛黄丸, Ān gōng niú huáng wán) y el elixir de la joya suprema (至宝丹, Zhì bǎo dān).

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