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El concepto de Qì 气的概念 Qì de gài niàn

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2022-02-15 15:11:30
 

El concepto de Qì

气的概念 

Qì de gài niàn



Eduard Genís Sol, febrero del 2022


Ninguna traducción es lo suficientemente precisa para definir este término, ya que el concepto de Qì no distingue entre aspectos materiales o inmateriales. Ambos son diferentes formas de Qì. Se trata de una noción que no admite una traducción única que dé cabida a todo su significado, y es por ello que no se traduce y se designa, simplemente, como Qì.

 

En cualquier caso, el Qì es la sustancia básica del universo, una sustancia dotada de gran actividad y capaz de condensarse en materia; así, el concepto chino de ‘materia’ es el de una forma densa de Qì y la noción de Qì no hace distinción alguna entre energía y materia. Ambas son diferentes formas de Qì: yáng Qì y yīn Qì, respectivamente.

 

Se trata de una sustancia esencial tanto para la constitución del organismo humano como para el mantenimiento de sus actividades vitales. El Qì es la fuerza que nace de la confrontación entre el yīn (阴) y el yáng (阳); es el soplo de vida que anima a cualquier manifestación. Además, por el hecho de que el hombre vive en el seno de la naturaleza, tanto el conjunto de sus actividades vitales como su desarrollo precisan de intercambios materiales y energéticos con el entorno. Así, tanto los alimentos que ingiere como el aire que inspira provienen de aquél, y estos diferentes Qì naturales son asimilados por el organismo humano para llevar a cabo sus actividades vitales.

 

De manera que Qì es todo aquello que representa una fuerza activa. Pero cuando se emplea este término hay que tener en cuenta sus diferentes acepciones en función de los diferentes contextos en los que se puede utilizar. Así, por ejemplo, se puede hablar del Qì de las vísceras (脏气, Zàng qì) y del de las entrañas (腑气, Fǔ qì); se puede hablar del Qì perverso (邪气, Xié qì) cuando se hace referencia a los factores patógenos que originan las afecciones; se puede hablar de los seis Qì (六气, Liù qì) cuando se hace una mención concreta al Qì aportado por los factores climáticos: el viento (风, Fēng), el frío (寒, Hán), la humedad (湿, Shī), la canícula (暑, Shǔ), la sequedad (燥, Zào) y el fuego (火, Huǒ). Asimismo, también se puede hablar del aspecto Qì (气分, Qì fēn) cuando se hace referencia a las enfermedades del calor, o febriles (温病, Wēn bìng), y que corresponden a un determinado estadio del proceso patológico inducido por ataques externos de calor (外感热病, Wài gǎn rè bìng); o se puede hablar de los cuatro Qì (四气, Sì qì) cuando se hace referencia al efecto térmico que los remedios medicinales incorporan al organismo humano.

 

Por lo tanto, el Qì es una sustancia esencial tanto para la constitución del organismo como para el mantenimiento de sus actividades vitales. Hay que tener en cuenta que la aparición del ser humano es una consecuencia del desarrollo del mundo a partir del momento en que éste alcanzó un cierto grado de desarrollo, y por el hecho de que el Qì sea la sustancia esencial en la formación del mundo, también representa la base material de la constitución del organismo humano. Asimismo, el Qì es la sustancia fundamental para la preservación de las actividades vitales. El hombre vive en el seno de la naturaleza, y su crecimiento y su desarrollo, así como el conjunto de sus actividades vitales, precisan de intercambios materiales y energéticos con su entorno. Así, los alimentos líquidos y sólidos que absorbe, llamados clásicamente el Qì del agua y de los cereales (水谷之气, Shuǐ gǔ zhī qì), provienen de la naturaleza, igual que el aire puro - el gran Qì (大气, Dà qì) - que inspira. Estos diferentes Qì naturales asimilados por el organismo adquieren sus propiedades fisiológicas gracias a las sucesivas transformaciones que garantizan las actividades vitales de los seres humanos. Es por ello que el Qì es la sustancia fundamental para la preservación de las actividades vitales.

 

Como hemos apuntado antes, en la teoría médica el término Qì también contempla otras nociones, ya que Qì es todo aquello que representa una fuerza activa. Así, cuando se emplea este término, hay que localizar sus diferentes acepciones en función de los distintos contextos en los que se puede utilizar. A saber:

El Qì de las vísceras y las entrañas (脏腑气, Zàng fǔ qì), tal como se contempla en la Teoría de las manifestaciones externas de las vísceras (脏象学说, Zàng xiàng xué shuō), hace referencia al Qì del corazón, al del pulmón, al del bazo, al del hígado, al del riñón, al del estómago, al de los órganos internos en general. En este contexto, el término Qì hace referencia a la actividad fisiológica de las vísceras y de las entrañas.

 

Los seis Qì (六气, Liù qì), que hacen referencia al Qì aportado por los diferentes estados o factores climáticos: el viento (风, Fēng), el frío (寒, Hán), la humedad (湿, Shī), la canícula (暑, Shǔ), la sequedad (燥, Zào) y el fuego (火, Huǒ).

 

Los Qì perversos (邪气, Xié qì), que son los factores patógenos que originan las afecciones. Estos factores patógenos pueden tener un origen tanto externo como interno.

 

El aspecto Qì (气分, Qì fēn), que se estudia en la Teoría de las enfermedades del calor (温病学, Wēn bìng xué), y que corresponde a un cierto estadio del proceso patológico de los ataques externos de tipo calor (外感热病, Wài gǎn rè bìng).

 

La generación del Qì (气的产生, Qì de chǎn shēng) tiene dos orígenes:

 

El Qì del Cielo anterior (先天之气, Xiān tiān zhī qì): Antes del nacimiento, el feto recibe  las esencias sutiles del padre y de la madre, así se forma la esencia del Cielo anterior (先天之精, Xiān tiān zhī jīng), que es un elemento esencial del organismo.

 

El Qì del Cielo posterior (后天之气, Hòu tiān zhī qì): Tras el nacimiento, el hombre sobrevive a partir de las esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi) así como del Qì puro del aire (大气, Dà qì). Todo ello constituye la esencia del Cielo posterior (后天之精, Hòu tiān zhī jīng).

 

Vísceras y entrañas implicadas en la generación del Qì

脏腑对于气产生的作用  Zàng fǔ duì yú qì chǎn shēng de zuò yòng

 

A partir de las materias descritas (alimentos, bebidas, aire puro y esencia) provenientes del Cielo anterior y del Cielo posterior y gracias a la actividad de las vísceras y entrañas, se produce el Qì.

Las vísceras implicadas en la producción del Qì son el riñón (肾, Shèn), el bazo (脾, Pí), el estómago (胃, Wèi) y el pulmón (肺, Fèi). El riñón almacena la esencia del Cielo anterior (先天之精, Xiān tiān zhī jīng) recibida de los padres. Gobierna la recepción del Qì (肾主纳气, Shèn zhǔ nà qì), el nacimiento, el crecimiento, el desarrollo y la reproducción. El bazo y el estómago gobiernan la recepción y la maduración del agua y de los cereales, así como el transporte y la transformación de las esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi); de tal manera, que el estómago gobierna la recepción y la maduración  de los mismos (胃主受纳腐熟水谷, Wèi zhǔ shòu nà fǔ shú shuǐ gǔ) y el bazo los transforma y los transporta  (脾运化水食, Pí yùn huà shuǐ shí). Además, el bazo es el origen de la generación y de la transformación del Qì y de la sangre (脾为生化气血之源, Pí wéi shēng huà qì xuè zhī yuán).

El pulmón por su parte, inspira el aire puro (大气, Dà qì) y asegura la distribución del Qì por el organismo; es por ello que se dice que el pulmón gobierna el Qì (肺主气, Fèi zhǔ qì).

 

El siguiente artículo será Los mecanismos de generación del Qì (气的产生机制).

 

 
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