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George Soulié (¿de Morant?)

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2018-07-10 10:26:51
 

George Soulié (¿de Morant?)


Eduard Genís Sol, julio del 2018


George Soulié fue un diplomático francés que vivió a caballo de los siglos XIX y XX de nuestra era y que es conocido principalmente por su papel en la introducción de la acupuntura en Occidente y por sus traducciones de obras literarias chinas. George aprendió el chino a los ocho años de edad, gracias a las enseñanzas recibidas en París por parte de un sacerdote jesuita y, a los veinte, fue contratado por un banco, que decidió enviarlo a China en 1899, a finales de la dinastía Qīng (清). Dado su conocimiento del idioma chino, pronto se unió al cuerpo diplomático francés, para el que trabajaría durante las siguientes dos décadas, básicamente como cónsul francés en Shàng hǎi (上海) y Kūn míng (昆明). Fue en aquella época que decidió añadirle a su apellido un aristocrático “de Morant”, tal vez para ennoblecer sus orígenes.

Autor de más de veinte libros de temática oriental, Soulié introdujo la acupuntura en Europa en un par de volúmenes: “La acupuntura china” y “Resumen de la verdadera acupuntura china” (adjuntamos un enlace de este último para quienes deseen adquirirlo gratuitamente: Clic aquí

Todo ello tenía lugar en una Europa de entreguerras que poseía un conocimiento nulo respecto a la medicina china, de manera que los conceptos introducidos por George serían totalmente novedosos y, en consecuencia, fatalmente determinantes.

¿Dónde adquirió Soulié sus conocimientos de medicina china? La respuesta se desconoce, pero parece claro que no fue en China o, por lo menos, que no lo fue en ámbitos académicos. Ello es así por múltiples detalles que lo delatan y que, desgraciadamente, configuraron  el inicio de la recepción “creativa” de la medicina china en occidente. Así, por ejemplo, él fue el inventor del término ‘meridianos’ como traducción de 经,  jīng (hoy en día, y desde siempre en China, conocido como ‘canales’), parece ser que por el hecho de haberse inspirado en la visualización de modelos chinos que representaban las vías de circulación del Qì en el cuerpo humano y que le recordaron las líneas imaginarias usadas en las coordenadas geográficas. Claramente, George se dejó llevar por su inspiración pseudocientífica occidental más que por el conocimiento de que para la medicina china el cuerpo humano no es otra cosa que una representación microcósmica de una realidad terrenal agrícola, con sus correspondientes almacenes, ríos, mares…y canales de irrigación por los que el Qì circula. El término ‘meridiano’ es completamente inadecuado y equivocado, pero, no obstante, se ha convertido en una traducción estándar desde la aportación ‘creativa’ de Soulié.

El segundo -y mucho más problemático legado de George-, que afecta en primer lugar a la acupuntura y, a continuación, a la medicina china en general, es su traducción del concepto de Qì (气) como ‘energía’. En la teoría médica china no hay evidencia alguna del concepto de ‘energía’, y si bien a lo largo del tiempo se han asociado muchos significados al de ‘Qì’, equipararlo con ‘energía’ es una proyección netamente europea; concretamente de George Soulié, el ‘introductor’ que, en el fondo, quizás no entendió nada. No lo hizo, dado que ninguna traducción es lo suficientemente precisa para definir un término intraducible en una sola palabra, puesto que el concepto de Qì no distingue entre aspectos materiales o inmateriales, ya que ambos son diferentes formas de Qì. Se trata de un concepto que no admite una versión única que dé cabida a todo su significado; es por ello que se nombra, simplemente, como Qì. El Qì (气), la sustancia básica del universo, poseedor de un alto nivel de actividad y con capacidad de condensación para formar materia. De manera que el concepto chino de ‘materia’ es el de una forma densa de Qì, con lo cual el concepto de Qì no hace distinción alguna entre energía y materia. Ambas son diferentes formas de Qì: yáng Qì y yīn Qì, respectivamente. Traducir Qì como ‘energía’ equivale a atropellar el concepto, a despersonalizarlo para dejarlo reducido a la mitad. Qì es Qì, completo, intraducible.

 

La parte no folclórica de este error semántico, es que se ha arrastrado hasta nuestros días para cortar de cuajo la comprensión de uno de los conceptos más básicos de la medicina china. Y esta falta de comprensión se ha venido transmitiendo en occidente escuela tras escuela, artículo tras artículo, libro tras libro.

 

Moraleja: no es lo mismo ‘so’ que ‘arre’. Y una recomendación muy seria: A Practical English Dictionary of Chinese Medicine (实用英文中医辞典, Shí yòng yīng wén zhōng yī cí diǎn), de Nigel Wiseman y Fēng Yè.


El siguiente artículo será “Las ramillas de canela y la peonía blanca, 桂枝和白芍药”.

 
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