La humedad 湿 Shī

Eduard Genís Sol, agosto del 2019

Entendemos por agua-humedad (水湿, Shuǐ shī) una acumulación de fluidos patógenos en el cuerpo, debido bien a causas externas, bien a causas internas, que puede adquirir la forma de agua (水, Shuǐ) o de humedad (湿, Shī); esta última en sus diversas modalidades: frío-humedad (湿寒, Shī hán), humedad-calor (湿热, Shī), o mucosidades fluidas (痰饮, Tán yǐn).

Mediante su función de transporte (运, Yùn), el bazo hace ascender las esencias refinadas de los alimentos y las bebidas – literalmente esencias sutiles del agua y de los cereales (水谷之精微, Shuǐ gǔ zhī jīng wēi), según los clásicos – hacia el pulmón y el corazón, donde se convertirán en y sangre. Es por ello que en medicina china se dice que el bazo gobierna el ascenso de lo puro (脾主升清, Pí zhǔ shēng qīng) y también es por ello que se dice que el bazo gobierna el transporte y la transformación (脾主运化, Pí zhǔ yùn huà). De manera que el bazo gobierna el transporte y la transformación de los alimentos, del agua y de los fluidos corporales, y un eventual vacío del Qì/yáng del bazo conduciría a la pérdida del transporte y de la transformación, con un agua-humedad que se acumularía internamente (脾气虚则运化失职,水湿内停, Pí qì xū zé yùn huà shī zhí, shuǐ shī nèi tíng). Ello significa que si por cualquier razón el del bazo se debilitara, no podría transformar ni transportar los fluidos, y que éstos se acumularían y se transformarían en humedad interna patógena que, desde una óptica biomédica, no es más que una acumulación de líquidos no metabolizados.

En una etapa posterior, la humedad localizada en el calentador medio puede transformarse en humedad-calor (湿热, Shī) o en frío-humedad (湿寒, Shī hán). En el primer caso, una dieta rica en alimentos dulces, grasientos, picantes o de naturaleza caliente puede generar calor en el estómago que, con el tiempo, puede combinar con la humedad para formar un patrón de humedad-calor. Por otra parte, un vacío del yáng del bazo generará frío; si éste combina con la humedad, se formará un patrón de frío-humedad. Tanto la humedad-calor como el frío-humedad pueden obstruir el hígado y la vesícula biliar, provocar que la bilis se extravase de sus conductos y que, con ello, genere ictericia (黄疸, Huáng dǎn). Además, debido a su naturaleza pesada y descendente, la humedad pueden esparcirse por el calentador inferior y dar lugar a patrones de estranguria (淋证, Lín zhèng).

Adicionalmente, la humedad no sólo responde a un origen interno, sino también a otro, externo. Así, cuando una combinación de viento, frío y humedad invade el cuerpo, se pueden producir patrones de impedimento por viento-humedad (风湿痹证, Fēng shī bì zhèng) -también llamados ‘patrones de impedimento por viento-frío-humedad’ (风湿寒痹证, Fēng shī hán bì zhèng)-. Estos perversos se instalan en los canales, en las carnes (músculos), en los tendones y en las articulaciones, obstruyendo con ello el flujo del y de la sangre en los canales y en los colaterales. La obstrucción causada por los mencionados perversos produce dolor, pesadez, entumecimiento, y una inhibición de la capacidad de flexión-extensión de las articulaciones. También existe la posibilidad de que si el viento, el frío y la humedad permanecen constreñidos durante largo tiempo, puedan transformarse en calor (风湿寒化热, Fēng shī hán huà rè), dando lugar a un patrón de impedimento por viento-humedad-calor (风湿热痹证, Fēng shī rè bì zhèng), caracterizado por un enrojecimiento y un dolor abrasador (灼痛, Zhuó tòng) adicionales. Además hay que tener en cuenta que si los perversos permanecen enquistados durante largo tiempo en una determinada localización, merman la circulación sanguínea y acaban generando una estasis de sangre (血瘀, Xuè yū).

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