El riñón se abre en los oídos y en los dos yīn 肾开窍于耳及二阴 Shèn kāi qiào yú ěr jí èr yīn

Eduard Genís Sol, mayo del 2018.

A diferencia de otras vísceras, que tienen un solo orificio, el riñón posee dos: los orificios superiores (上窍, Shàng qiào) y los inferiores (下窍, Xià qiào). Así, en medicina china se dice que el riñón se abre en los oídos y en los dos yīn (肾开窍于耳及二阴, Shèn kāi qiào yú ěr jí èr yīn) y ello quiere decir que el riñón tiene un portal superior (los oídos) y dos portales inferiores (el ano y la uretra-vagina).

Respecto a los oídos (耳, Ěr), la calidad de la audición está íntimamente relacionada con el estado de la esencia del riñón (肾精, Shèn jīng). Es por ello que el décimo séptimo capítulo del Eje Espiritual, las Normas de medición de los vasos (灵枢.脉度第十七, Líng shū. Mài dù dì shí qī) dice que el Qì del riñón comunica con los oídos. Cuando el riñón es armonioso, los oídos pueden oír los cinco sonidos. Aquí, “el del riñón” tiene el sentido de “la esencia del riñón”; “cuando el riñón es armonioso” significa que la esencia del riñón es abundante y “pueden oír los cinco sonidos”, que los oídos pueden oír y distinguir los diferentes tipos de sones y, consiguientemente, que la agudeza auditiva es correcta. De manera que la calidad de la audición viene determinada por el estado de la esencia: si esta última es abundante, aquélla será adecuada; en cambio, si la esencia del riñón es insuficiente (肾精不足, Shèn jīng bù zú), el mar de la médula (髓海, Suǐ hǎi) carecerá de nutrición, la capacidad auditiva disminuirá y, al límite, pueden producirse acúfenos y sordera (耳鸣耳聋, Ěr míng ěr lóng). Ello es especialmente cierto en las personas ancianas como derivación lógica del declive de la esencia del riñón propia de la vejez.

Adicionalmente, el riñón gobierna la apertura y el cierre (肾主开阖, Shèn zhǔ kāi hé). Esto significa que el del riñón gobierna el abrimiento y la clausura de los dos yīn inferiores (二下阴, Èr xià yīn): el ano y la uretra-vagina. La uretra-vagina es el yīn anterior (前阴, Qián yīn); y el ano, el yīn posterior (后阴, Hòu yīn). Además, el riñón tiene a su cargo las dos excreciones (肾司二便, Shén sī èr biàn), que son la orina y las heces, y el del riñón es el responsable de abrir y cerrar los dos portales (uretra y ano) que mantienen ambas excreciones dentro del cuerpo. Y, a pesar de que la eliminación de la orina viene gobernada por la vejiga (膀胱, Páng guāng), también depende de la transformación del (气化, Qì huà) del riñón. Y si bien la evacuación de las heces está relacionada principalmente con el intestino grueso (大肠, Dà cháng), con el bazo (脾, ) y con el estómago (胃, Wèi), también está influida por el riñón, concretamente por las funciones de transformación del (气化, Qì huà), de calentamiento (温法, Wēn fǎ) y de asegurar y contener (固涩, Gù sè) de esta víscera. Es por todo ello que un vacío del del riñón (肾气虚, Shèn qì xū) que comporte la imposibilidad de abrir y cerrar estos dos portales puede conducir a una diarrea (腹泻, Fù xiè) y/o a una incontinencia urinaria (小便失禁, Xiǎo biàn shī jìn). Esto es lo que significa que “el riñón tiene a su cargo las dos excreciones”.

* Este artículo es un pequeño fragmento de nuestro libro “Las manifestaciones de las vísceras (脏象, Zàng xiàng)”.

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