Los mecanismos patológicos del pulmón-metal 肺金病之病机 Fèi jīn bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, diciembre del 2017

Las causas de las enfermedades pulmonares (肺病的原因, Fèi bìng de yuán yīn) se concentran en seis orígenes:

-  Una contracción de perversos externos, que impiden la difusión y el descenso.

-  Irregularidades alimentarias, que acaban generando mucosidades que terminan alojadas en el pulmón.

-  Emociones sostenidas en el tiempo, sobre todo la ansiedad y la tristeza.

-  El agotamiento, que daña el correcto (正气, Zhèng qì).

-  La insuficiencia constitucional, la salud débil en la vejez y las enfermedades graves o crónicas.

-  La transmutación de enfermedades desde otros órganos internos al pulmón.

Los mecanismos patológicos  de las enfermedades pulmonares (肺病病机, Fèi bìng bìng jī) se generan a partir del momento en que el pulmón no puede llevar a cabo alguna de sus funciones y, genéricamente, ello se manifiesta en cinco aspectos:

- Irregularidades respiratorias (呼吸失调, Hū xī shī tiáo): Si los perversos (邪气, Xié qì) invaden el pulmón, las actividades respiratorias, destinadas a intercambiar el viciado (浊气, Zhuó qì) del cuerpo con el puro de la naturaleza (大气, Dà qì), se desajustan; ello se manifiesta en forma de una respiración inhibida, disnea y, en los casos extremos, en una insuficiencia respiratoria.

- Anormalidades en el gobierno del (主气失常, Zhǔ qì shī cháng): Tal y como hemos visto, gobernar el significa tanto generarlo -el pulmón participa en la generación del ancestral (宗气, Zōng qì)-, como controlar el mecanismo del (气机, Qì jī) -que se traduce en el control de su ascenso, su descenso, su entrada y su salida-. Si eventualmente el pulmón pierde este gobierno, ello se manifiesta en dos esferas:

- Una pérdida de la difusión pulmonar en los orificios superiores que, con ello, pueden bloquearse.

- Irregularidades en el descenso depurativo del pulmón, que pueden propiciar:

- La imposibilidad de generar el ancestral (宗气, Zōng qì), lo que debilita al cuerpo entero.

 - La imposibilidad de difundir el defensivo (卫气, Wèi qì) por el exterior, lo que deja el organismo desprotegido.

 - La imposibilidad de que el riñón transforme el (气化, Qì huà).

  · Un ascenso contracorriente del del estómago.

  · La imposibilidad del movimiento descendente del del hígado, que acaba rebelándose contra el pulmón-metal.

- Irregularidades en la transformación y en el transporte de los fluidos (津液失调, Jīn yè shī tiáo): Tal como hemos visto, el pulmón gobierna la regulación de las vías del agua y es la fuente superior de la misma; todo ello conlleva la distribución y la eliminación de los fluidos.

- Si no puede distribuir los fluidos, los órganos internos y sus orificios quedan desnutridos.

- Si el no puede transformar los líquidos, éstos se acumularán en forma de humedad o de mucosidades.

- Si el no puede transportar los líquidos, se producirá una hinchazón por agua (edema).

- Si el pulmón está vacío y sin control, los fluidos no podrán distribuirse y se acumularán en la parte inferior del cuerpo para generar enuresis o bien una orina frecuente, abundante y clara.

- Inhibición de la circulación sanguínea (血液不运, Xuè yè bù yùn): El pulmón reúne los cien vasos y el ancestral (宗气, Zōng qì) tiene la función de movilizar el y activar la sangre. Si el pulmón está enfermo no podrá asistir, mediante el ancestral, al corazón en su función de gobernar -y, por lo tanto, movilizar- la sangre, con lo cual, por una parte, el corazón enfermará y, por la otra, se generará una estasis de sangre  (血瘀, Xuè ).

- Inseguridad del exterior defensivo (卫外不固, Wèi wài bù gù): El pulmón gobierna la piel y el vello corporal y sirve de barrera protectora contra los perversos externos (外邪, Wài xié). Si éstos penetran y dañan el defensivo (卫气, Wèi qì), el del pulmón también quedará dañado, con lo cual el defensivo no podrá difundirse, creándose, con ello, un círculo vicioso de inoperancia funcional.

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