Los mecanismos patológicos del corazón-fuego 心火病之病机 Xīn huǒ bìng zhī bìng jī

Eduard Genís Sol, diciembre del 2017

El corazón tiene el cargo de emperador y, además, gobierna la sangre y los vasos del cuerpo entero (心主血脉, Xīn zhǔ xuè mài); transporta los nutrientes e irriga los cuatro miembros (四肢, Sì zhī) y los cien huesos (百骸, Bǎi hái). Internamente, humedece las cinco vísceras y las seis entrañas; externamente, nutre la piel, el cabello y los intersticios. También gobierna la mente conciente (神志, Shén zhì), con lo cual regula la esencia-espíritu (精神, Jīng shén), o conciencia y reflexión. Además, el corazón gobierna las cinco vísceras y las seis entrañas -con lo cual supervisa sus funciones- y dirige el cuerpo entero. Asimismo, el corazón se corresponde con los vasos, su resplandor se manifiesta en la cara, se abre en la lengua y mantiene una relación interior-exterior con el intestino delgado.

Las irregularidades en el funcionamiento del corazón se manifiestan sobre todo en dos tipos de mecanismos patológicos:

- Anormalidades de la sangre y los vasos (血脉异常, Xuè mài yì cháng).

- Cambios en la mente consciente (神志改变, Shén zhì gǎi biàn).

a) Anormalidades de la sangre y los vasos (血脉异常, Xuè mài yì cháng): Si las funciones del corazón se irregularizan, se pueden desarrollar una serie de patologías: si el transporte de la sangre y el gobierno de los vasos está perjudicado, la sangre no podrá nutrir adecuadamente ni el corazón-órgano, ni la cabeza, ni la cara, ni los cuatro miembros, ni los órganos internos y ello dará lugar a una serie de mecanismos patológicos:

- En el corazón-órgano: Si el corazón carece de nutrición, se pueden producir palpitaciones cardíacas (心悸, Xīn jì), latidos temerosos (怔忡, Zhēng chōng) y dolor cardíaco (心痛, Xīn tòng). Si los latidos del corazón son anormalmente rápidos o lentos, se producirán cambios en la frecuencia, en el ritmo o en la fuerza del pulso, y éste puede transformarse, patológicamente, en rápido (数脉, Shuò mài), lento (迟脉, Chí mài), vacío (虚脉, mài), lleno (实脉, Shí mài), resbaladizo (滑脉, Huá mài), rugoso (涩脉, Sè mài), precipitado (促脉, Cu mài), anudado (结脉, Jié mài) o intermitente (代脉, Dài mài).

- En la cabeza y en la cara: Los vasos sanguíneos de la cabeza y de la cara se llenan cuando la sangre y el ascienden y colorean el rostro, los labios y la lengua. Si el ascenso es excesivo, ello produce un enrojecimiento excesivo de la cara, de los ojos, de los labios y de la punta de la lengua; contrariamente, si la sangre y el se ven privados de nutrición y, con ello, los vasos sanguíneos no están en plenitud, la lengua, la cara y los labios estarán pálidos; si la circulación de la sangre queda inhibida, se producirá una estasis de sangre (血瘀, Xuè ), que se manifestará con una cara sombría y negruzca, una lengua y unos labios cianóticos y máculas de estasis en la lengua.

- En los cuatro miembros: Si la sangre de los vasos queda condensada por el frío, se puede producir un frío invertido en las extremidades (el frío remonta desde las manos y/o desde los pies hacia arriba), un dolor frío (冷痛, Lěng tòng) en las manos y en los pies y unas uñas moradas o negruzcas. Si, contrariamente, hay un calor interno que se transmite a la sangre, se puede generar un calor molesto en los cuatro miembros, en las plantas de los pies y en las palmas de las manos.

- En el cuerpo entero: Si las vísceras y las entrañas (脏腑, Zàng fǔ) carecen de la nutrición de la sangre y del , sus funciones se verán debilitadas.

b) Cambios en la mente conciente (神志改变, Shén zhì gǎi biàn): Las enfermedades de la conciencia y la reflexión  (精神, Jīng shén) y de la mente conciente (神志, Shén zhì), es decir, las alteraciones de la lucidez de la persona, están adscritas al corazón. Si el corazón no puede gobernar la mente conciente, las actividades de la conciencia y la reflexión se irregularizan y se alteran. Este mecanismo patológico se manifiesta en forma de un espíritu del corazón privado de nutrición (心神失所养, Xīn shén shī suǒ yǎng), de un espíritu del corazón acosado (心神骚扰, Xīn shén sāo rǎo), o de un espíritu del corazón ingobernado (心神不受统治, Xīn shén bù shòu tǒng zhì).

Si el espíritu del corazón está privado de nutrición, no puede gobernar ni controlar las actividades ordinarias de la conciencia y el pensamiento; ello conduce a un estado de intranquilidad de la mente, a un pensamiento confuso, a una apatía mental o a una reducción de la capacidad memorística. Si se ve acosado por perversos (邪气, Xié qì), ello supondrá una conmoción del corazón que se manifestará en forma de irritabilidad, insomnio y sueños profusos y, en los casos graves, en forma de agitación, de desarreglos mentales o de retirada (癫, Diān), que es un tipo de ‘locura’ caracterizada por una expresión indiferente, falta de comunicación, silencios prolongados y obnubilación. Finalmente, si el espíritu del corazón está dañado, quedará ingobernado y flotará descarriado; en los casos moderados, ello producirá somnolencia, abstracción y modorra; en los graves, un habla delirante, una agitación frenética o un colapso súbito.

Por lo que hace referencia a las causas de las enfermedades del corazón (心病因, Xīn bìng yīn), los desórdenes de esta víscera vienen provocados bien por una contracción externa de los seis excesos ambientales (六淫, Liù yín), bien por los daños internos causados por los siete sentimientos, (七情, Qī qíng). Entre los primeros, el viento (风, Fēng), la humedad (湿, Shī), el frío (寒, Hán) y el calor canicular (暑, Shǔ) son los más propensos a invadir el corazón; entre los segundos, la alegría (喜, ), el pensamiento (思, ) -entendido como un exceso de actividad mental-, la ansiedad (忧, Yōu), y la tristeza (悲, Bēi) pueden también dañar el corazón. Además, hay otros factores que pueden contribuir a producir cambios patológicos en el corazón: una insuficiencia constitucional, una fatiga excesiva, las irregularidades dietéticas, la predilección por los alimentos grasientos y dulces, la inhibición del mecanismo del (气机, Qì jī), la obstrucción interna por mucosidades (痰内阻, Tán nèi zǔ), la acumulación interna de humedad (湿内积, Hán nèi jī), la estasis de sangre (血瘀, Xuè ), el agua-(水气, Shuǐ ), las enfermedades crónicas y graves, la falta de tratamiento o los tratamientos inadecuados y la transmutación de desórdenes desde otros órganos internos.

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