El hígado ¿gobierna los tendones? 肝主筋? Gān zhǔ jīn?

Eduard Genís Sol, junio del 2017.

En general, en los libros de texto de medicina china solemos encontrar la frase “el hígado gobierna los tendones” pero, en realidad, la traducción del término jīn (筋) por ‘tendones’ simplifica un concepto más amplio. Si introducimos el carácter chino a cualquier traductor on line, veremos que en castellano aparece el término ‘músculos’ y que en inglés la traducción es ‘tendons’. ¿Cuál es el misterio?

El entresijo radica en que el concepto chino de jīn (筋) abarca ambos conceptos. De hecho, incluye los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada -tres en uno- y, para refundir la noción que encierra jīn en un par de palabras, podríamos escoger “movimiento muscular”. Así, el hígado gobierna los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada (肝主筋, Gān zhǔ jīn), es decir, el movimiento muscular. Y el bazo gobierna el grueso de la parte carnosa del cuerpo, que es lo que significa la frase “el bazo gobierna los músculos y las carnes (脾主肌肉, Pí zhǔ jī ròu)”.

Si hurgamos en los clásicos, vemos que el noveno capítulo del Preguntas Elementales, el Tratado de los seis periodos y de las manifestaciones de las vísceras (素问.六节藏象论篇第九, Sù wèn. Liù jié zàng xiàng lùn piān dì jiǔ) dice que el hígado es la raíz gracias a la cual el cuerpo puede soportar la fatiga física; es la morada del alma etérea, su brillo se manifiesta en las uñas, su prosperidad se manifiesta en los tendones, su sabor es el ácido y su color es el verde-azulado. Es el yáng menor (少阳, Shǎo yáng) dentro del yīn y comunica con el Qì de la primavera. Por otra parte, el capítulo cuadragésimo cuarto del mismo libro, el Tratado de la atrofia (素问.痿论篇第四十四, Sù wèn. Wěi lùn piān dì sì shí sì) manifiesta que el hígado gobierna los tendones y las membranas del cuerpo; los grandes tendones se acoplan a los huesos y favorecen los movimientos de las articulaciones. ¿Por qué traducimos jīn (筋) por ‘tendones’? Sinceramente, a veces es por el contexto y a veces se trata de una cuestión de espacio, ya que es más corto escribir ‘tendones’, pero queremos manifestar aquí que, en realidad, se trata de un triple concepto que abarca el hecho de que el hígado gobierna los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada (肝主筋, Gān zhǔ jīn). Es por ello que se dice que el hígado gobierna el movimiento (肝主运动, Gān zhǔ yùn dòng).

De acuerdo con las características del hígado, éste facilita la fluidez y la conexión continua entre las diferentes partes del cuerpo, incluyendo el movimiento muscular que propicia un buen estado de los tendones, de los ligamentos y de la musculatura estriada. Y no es sólo el del hígado el que lo facilita, sino también la apropiada nutrición por parte del yīn y de la sangre del hígado. Si eventualmente esta última fuera insuficiente, o bien si el no fluyera adecuadamente, se podrían producir desórdenes relacionados con los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada; es por ello que las rampas, las convulsiones y los desórdenes en los discos intervertebrales, en los codos y en las rodillas son recurrentes en las personas tensas y estresadas.

Si los tendones están privados de nutrición debido a un vacío de la sangre del hígado (肝血虚, Gān xuè xū), ello propiciará un entumecimiento de los miembros (四肢麻木, Sì zhī má mù) y una hipertonicidad y temblores de las extremidades (四肢拘急, Sì zhī jū jí). De otra parte, si el yīn del riñón está agotado, el yīn del hígado se vaciará, dado que el hígado y el riñón se generan mutuamente (肝肾相生, Gān shèn xiāng shēng); en este caso, los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada (筋, Jīn) también devendrán hipertónicos por falta de nutrición (筋失所养, Jīn shī suǒ yǎng) y, con ello, se contraerán. En los casos moderados, el resultado será de trastornos de las extremidades; en los graves, se producirán convulsiones (抽搐, Chōu chù) debido al viento que surge internamente (内风, Nèi fēng) como consecuencia del vacío del yīn (阴虚, Yīn ).

Adicionalmente, si un yáng del hígado hiperactivo se transforma en viento (肝阳化风, Gān yáng huà fēng), ello puede provocar una hipertonicidad de los tendones, de los ligamentos y de la musculatura estriada que se traducirá en temblores (颤, Chàn), sacudidas de la cabeza (头摇, Tóu yáo) y/o entumecimiento de los miembros (四肢麻木, Sì zhī má mù). Y si es un calor extremo el que genera viento (热极生风, Rè jí shēng fēng) y daña el canal del hígado y los tendones, los ligamentos y la musculatura estriada, ello se manifestará en forma de convulsiones de los miembros (四肢抽搐, Sì zhī chōu chù), de rigidez de la nuca (项强, Xiàng qiáng), de mandíbulas apretadas (口噤, Kǒu jìn) y de opistótonos (角弓反张, Jiǎo gōng fǎn zhāng). En cualquier caso, lo que queda dañado es el movimiento muscular.

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