El retraso del crecimiento 生长迟缓 Shēng zhǎng chí huǎn

Eduard Genís Sol, mayo del 2017.

La esencia que almacena el riñón (肾精, Shèn jīng) es la sustancia básica para mantener el crecimiento y el desarrollo del cuerpo; es por ello que el nacimiento, el crecimiento, la madurez, el envejecimiento y la muerte están íntimamente relacionados con la exuberancia o la debilidad de la esencia del riñón. Si esta última está agotada -situación que puede provenir tanto de una insuficiencia del Cielo anterior (先天精不足, Xiān tiān jīng bù zú) como de una falta de nutrición del Cielo posterior (后天失养, Hòu tiān shī yǎng)-, ello afectará al nacimiento, al crecimiento y al desarrollo del cuerpo y puede comportar un retraso del crecimiento y del desarrollo de los bebés (生长迟缓, Shēng zhǎng chí huǎn). Así, una esencia del riñón insuficiente (肾精不足, Shèn jīng bù zú) no puede nutrir los huesos y ello provoca una flaccidez del pilar celestial (天柱骨, Tiān zhù gǔ) -el cuello-, que la cabeza y la nuca estén inclinadas, desviadas, marchitas y fláccidas y que haya una incapacidad de elevar la cabeza y un retraso en el hecho de poder levantarse y caminar. Asimismo, una esencia insuficiente no podrá nutrir los dientes -lo que retrasará la dentición en la infancia y/o acelerará su pérdida en la madurez-, ni los cabellos, que durante la infancia tardarán en crecer y, más adelante, serán escasos y se caerán con facilidad. De la misma manera, una esencia del riñón agotada no podrá enriquecer la cabeza, ni la cara, ni el cuerpo, con el resultado de que la boca, los labios y las carnes estarán secos y marchitos, la complexión facial sin lustre y la persona tendrá tendencia a la fatiga y a la falta de fuerza generalizada. Todo ello puede acompañarse de una lengua pálida con la capa delgada y un pulso filiforme (细脉, Xì mài) y blando (濡脉, Rú mài).

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