En las mujeres, el hígado es el Cielo anterior 女子以肝为先天 Nǚ zǐ yǐ gān wèi xiān tiān

Eduard Genís Sol, marzo del 2017.

El bazo es el origen del del Cielo posterior (后天之气, Hòu tiān zhī ); el corazón, lo es de la sangre (血, Xuè) y el hígado es el que hace posible que, mediante su función de fluidez y descarga (疏泄, Shū xiè), el circule libre y armoniosamente por todo el cuerpo y, con su impulso, también lo haga la sangre.

Las mujeres poseen una sobreabundancia de sangre, hasta el punto de que pueden ‘regalarla’ con una periodicidad mensual que se traduce en forma de menstruaciones (月经, Yuè jīng) de sangre genésica uterina (精血, Jīng xuè). Ello significa que para las mujeres la fluidez y descarga del hígado (肝疏泄, Gān shū xiè) tiene una importancia primordial que, además, no se ciñe tan sólo a la esfera menstrual, sino también a todo el universo ginecológico: menstruaciones, embarazo, parto y postparto; para ellas, un desarreglo de estas funciones conlleva una constelación de enfermedades ginecológicas (妇科疾病, Fù kē jí bìng): desórdenes menstruales (月经疾病, Yuè jīng jí bìng), enfermedades de la gestación y del parto (妊娠产病, Rèn shēn chǎn bìng) y  enfermedades del postparto (产后病, Chǎn hòu bìng).

Además, el hígado guarda una relación íntima con dos de los llamados “ocho vasos extraordinarios (奇经八脉, Qí jīng bā mài)”: el vaso penetrante (冲脉, Chōng mài) y el vaso controlador (任脉, Rèn mài). Del primero de ellos se dice, igual que del hígado, que es el mar de la sangre (冲为血海, Chōng wèi xuè hǎi), debido a su función de almacenamiento de la misma; el segundo, con raíz en el útero, es esencial para la nutrición del feto a partir de la sangre materna. Uno y otro de alguna manera forman parte de la capacidad funcional del hígado para almacenar y regular la sangre.

En definitiva, es por la necesidad primordial, básica, que tienen las mujeres del buen funcionamiento del sistema del hígado-madera que se dice que en las mujeres, el hígado es el Cielo anterior (女子以肝为先天, Nǚ zǐ yǐ gān wèi xiān tiān). Recordemos que, usualmente, se dice que el riñón es la víscera del Cielo anterior (肾为先天, Shèn wèi xiān tiān), ya que acumula la esencia del Cielo anterior (先天之精, Xiān tiān zhī jīng); pero el hígado almacena la sangre y ésta y la esencia comparten el mismo origen (精血同源, Jīng xuè tóng yuán). Al ser la menstruación la manifestación externa de la esencia de las mujeres y el hígado el que regula el volumen de dicha menstruación vía vaso penetrante (冲脉, Chōng mài), el hígado es tan importante como el riñón cuando se trata de entender el ciclo menstrual y la fertilidad femenina. Por lo tanto, no es que el hígado sea el Cielo anterior de las mujeres y que los riñones no lo sean, sino que debe entenderse que el hígado y el riñón, en conjunto, son el Cielo anterior de las mujeres.

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