Vacío del yīn y humedad-calor 阴虚湿热 Yīn xū shī rè

Eduard Genís Sol, junio del 2016.

Se trata de dos patrones que, a pesar de parecer contradictorios, a menudo se presentan de forma simultánea en determinados pacientes. Para argumentarlo, debemos recordar, en primer lugar, que existen dos tipos de humedad-calor: la generada internamente y la de contracción externa.

También cabe recordar que el Capítulo octavo del Eje Espiritual, la raíz del espíritu (灵枢. 灵根第八章, Líng shū, líng gēn dì bā zhāng), dice que “un vacío del yīn conduce a la falta del ”, es decir, a un vacío del (气虚, Qì xū): Si hay suficientes fluidos yīn, estos pueden transformar el ; en caso contrario, una escasez de fluidos conduce a un vacío del Qì. Por otra parte, el moviliza los fluidos; si el escasea, no podrá ni transformarlos ni movilizarlos, con lo cual se generará humedad (湿, Shī) que, a la vez, producirá un vacío del yīn (阴虚, Yīn ) más contundente. Por otra parte, los fluidos y la sangre tienen el mismo origen, lo mismo que la sangre y la esencia (精, Jīng); por lo tanto, un vacío de la sangre conduce a un vacío del yīn (阴虚, Yīn ).

Si, por la razón que sea, se produce un vacío del yīn (阴虚, Yīn ), este último no podrá controlar el yáng que, hiperactivo, dará lugar a un calor interno que consumirá y cocinará los fluidos transformándolos en mucosidades (痰, Tán). Estas últimas bloquearán la transformación y la generación de los fluidos y de la sangre y el vacío del yīn empeorará. Si el calor generado internamente combina con la humedad, se producirá humedad-calor (湿热, Shī), de ahí proviene la estrecha relación entre esta última y un vacío del yīn (阴虚, Yīn ) que, de hecho, es bidireccional.

Adicionalmente, un vacío del yīn habitual puede favorecer que la humedad externa invada el organismo -recordemos que un vacío del yīn puede conllevar un vacío del -.

Si la humedad oprime el yáng Qì, ello puede dar lugar a calor por sobrepresión (热郁, Rè yù), y este calor puede combinar con la humedad para generar humedad-calor (湿热, Shī). Esta transformación de la humedad en humedad-calor es más probable de lo que tiende a ser cuando el yīn está vacío en el caso de que la hiperactividad del yáng sea más elocuente. Pero, teniendo en cuenta que la humedad externa y el calor poseen una afinidad mutua para combinar entre sí, es perfectamente posible que la humedad-calor externa penetre en el cuerpo cuando el yīn está vacío (y, con ello, el ). Por lo tanto, puede producirse humedad-calor y un vacío del yīn de forma simultánea tanto a partir de una contracción externa de humedad perversa, como de una invasión externa de humedad-calor. No obstante, tanto si la condición se inició como humedad como si lo hizo como humedad-calor, una vez que esta última coexiste con un vacío del yīn, lo empeora.

¿Qué hay que hacer cuando un/una paciente presenta un vacío del yīn (阴虚, Yīn ) y humedad-calor (湿热, Shī) de forma simultánea?

Básicamente, tratarlos simultáneamente, ya que cada uno de los mecanismos está enraizado en el otro. ¿Cómo? Enriqueciendo el yīn y generando líquidos (滋阴生津, Zī yīn shēng jīn) y, por otra parte, clarificando el calor y secando la humedad (清热燥湿, Qīng rè zào shī), pero, ¡cuidado! Cuidado porque los remedios que enriquecen el yīn pueden generar excesiva humedad y los remedios que secan la humedad pueden dañar el yīn, de manera que la correspondiente prescripción tiene que ajustarse al máximo para poder aplicar ambos métodos de tratamiento de forma simultánea y sin que produzca daños colaterales. Así, se deben ajustar las respectivas posologías de los remedios medicinales que cumplen con las acciones expuestas en los métodos de tratamiento formulados. ¿Cómo? En función de la importancia relativa de cada mecanismo patológico en cada uno de los distintos pacientes.

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