Sobrepresión del hígado transformada en fuego 肝郁化火 Gān yù huà huǒ

Eduard Genís Sol, enero del 2016

Si una sobrepresión del hígado con estancamiento del (肝郁气滞, Gān yù qì zhì) se cronifica, el -de naturaleza yáng y, por lo tanto, caliente- constreñido da lugar a una acumulación de calor. Si el calor es intenso, hablaremos de fuego, de manera que la sobrepresión del hígado se transforma en fuego y la dirección natural del fuego es el ascenso.

La sobrepresión del hígado con estancamiento del puede producirse por causas físicas y por causas emocionales. Cualquier perverso estancado (humedad, mucosidades, alimentos…) puede obstruir el libre fluir del y estancarlo. Por otra parte, todas las emociones, de forma directa o indirecta, pueden generar una sobrepresión del hígado con estancamiento del que, a la vez, puede dar lugar a otros tipos de estancamientos (sangre, humedad, mucosidades, calor o alimentos) generadores de enfermedades por sí mismos. Si el del hígado se estanca, a la larga se acumulará y sobrepresionará. Cuando esta situación se prolonga, el estancamiento del -de naturaleza yáng y, por lo tanto caliente- se transforma en fuego (肝郁化火, Gān yù huà huǒ). Este fuego interno de origen emocional puede tener efectos devastadores en el organismo, éste es por qué en medicina china se dice que las cinco emociones se transforman en fuego (五志化火, Wǔ zhì huà huǒ). Este fuego, daña fácilmente el yīn del riñón (肾阴, Shèn yīn), situación que puede producir un calor vacío (虚热, Xū rè) que estimula un ascenso del fuego ministerial (相火上亢, Xiāng huǒ shàng kàng) o, teniendo en cuenta que el hígado y el riñón comparten el mismo origen (肝肾同源, Gān shèn tóng yuán), también puede generar un fuego del hígado inflamándose hacia arriba (肝火上炎, Gān huǒ shàng yán). Todo ello produce calor que, por su tendencia ascendente, agita el espíritu y puede ser causa de ruptura de la interacción corazón-riñón (心肾不交, Xīn shèn bù jiāo).

El corazón siente aversión por el calor (心恶热, Xīn wù rè) y la naturaleza del calor es inflamarse hacia arriba (热性上炎, Rè xìng shàng yán), sin importar dónde se originó. Por lo tanto, cualquier calor generado internamente tiende a acumularse eventualmente en el corazón y/o en el pulmón. Y el calor puede hacer que el del corazón, o espíritu (神, Shén), se movilice frenéticamente, causando así desórdenes psicológicos. Por lo tanto, a pesar de que el corazón corresponda al fuego según la Teoría de las cinco fases (五行, xíng), en realidad el corazón siente aversión por el calor. Es por todo ello que en medicina china se dice que todos los excesos emocionales lastiman sistemáticamente el corazón.

 Una sobrepresión del hígado transformada en fuego (肝郁化火, Gān yù huà huǒ) se caracteriza por irritabilidad, cólera (que se suele reservar para el entorno familiar), dolor distensivo e irradiante en el recorrido del canal del hígado, insomnio, sueño agitado, pesadillas, cara y ojos rojos, gusto amargo en la boca en el momento de despertarse por la mañana, sequedad de garganta, hemorragias nasales, hemoptisis, sed, estreñimiento, orina oscura, lengua roja, con los bordes todavía más rojos e hinchados y con capa amarilla, y un pulso de cuerda (弦, Xián) y rápido (数, Shuò)

 - Mecanismos patológicos (病机, Bìng jī): Hay que tener en cuenta que el hígado aloja el alma etérea (肝藏魂, Gān cáng hún). Ésta representa el aspecto más sutil de la conciencia y su naturaleza yáng precisa del anclaje del yīn-sangre para enraizarse, para expresarse mediante la imaginación, la ideación, la creación y los sueños. El alma etérea reside en la sangre del hígado y su capacidad de movimiento depende del del hígado. Es por ello que la sangre del hígado tiene que ser abundante para permitir este movimiento, armonizarlo e impedir que sea excesivo o que se estanque.

Si estos aspectos son deficientes o si el calor los agita, el alma etérea vaga sin raíz que la sujete. Esta situación se manifiesta especialmente durante la noche en forma de insomnio, o de un sueño agitado con profusión de sueños.

Por otra parte, el libre fluir del del hígado comporta el impulso del movimiento que propicia las idas y venidas del alma etérea. Si el del hígado es deficiente o está estancado, el movimiento del alma etérea quedará limitado y la persona estará deprimida. Contrariamente, si es excesivo, si hay un ascenso hiperactivo del yáng del hígado (肝阳上亢, Gān yáng shàng kàng) o un fuego del hígado inflamándose hacia arriba (肝火上炎, Gān huǒ shàng yán), el movimiento del alma etérea también será excesivo, y ello se manifestará en forma de agitación, cólera o, al límite, en enfermedades mentales.

La excesiva expansión del alma etérea puede deberse tanto a patrones de plenitud (实证, Shí zhèng) como a patrones de vacío (虚证, Xū zhèng). En el primer caso, el calor (热, ), el fuego (火, Huǒ) o el ascenso hiperactivo del yáng del hígado (肝阳上亢, Gān yáng shàng kàng) generan un excesivo movimiento de expansión del alma etérea. En el segundo, un vacío del yīn-sangre del hígado (肝阴血虚, Gān yīn xuè xū) provoca que el alma etérea no pueda enraizarse y que, por su naturaleza yáng -ascendente y centrífuga- se agite.

El movimiento de expansión del alma etérea tiene como objetivo la interacción de ésta con el espíritu del corazón (心神, Xīn shén). Éste no puede funcionar adecuadamente sin la aportación de aquélla. Sin esta expansión, se produce una depresión. Si la expansión es excesiva, el espíritu se sobrecarga de información y, desbordado, se neurotiza. Adicionalmente, ambas condiciones pueden agravarse con la presencia de mucosidades confundiendo los orificios del corazón (痰迷心窍, Tán mí xīn qiào), ya que aquellas obstaculizan la conexión entre el alma etérea y el espíritu del corazón.

El hígado gobierna la cólera (肝主怒, Gān zhǔ nù), de manera que ésta es su orientación. Cuando hablamos de cólera patológica, debemos entender como tal la ira, la rabia, el enojo, la furia, el enfado, la indignación, la frustración, la envidia, la cólera reprimida, la amargura, la animosidad, la irritabilidad y el resentimiento. Todo ello, refundido en la noción de cólera, es la emoción del hígado (肝志为怒, Gān zhì wèi nù).

La cólera excesiva es el sentimiento (情, Qíng) más devastador y desestabilizador que existe ya que, tanto si se expresa como si se inhibe, siempre produce un movimiento inadecuado y perjudicial del que, con la intensidad y/o con la reiteración, acaba enfermando a la persona colérica. Es por ello que en medicina china se dice que la cólera daña el hígado (怒伤肝, Nù shāng gān). Esta correlación entre cólera e hígado se basa en las correspondencias de la teoría de las cinco fases (五行, xíng) y de las cinco emociones (五志, zhì). Y esta relación cólera-hígado es bidireccional. La cólera es la experiencia subjetiva de una sobrepresión del hígado, transformada o no en fuego y, viceversa, una gran cólera o una cólera explosiva daña el hígado.

El capítulo trigésimo noveno del Preguntas Elementales (素问举痛论篇第三十九, Sù wèn jǔ tòng lùn piān dì sān shí jiǔ) formula que cuando hay cólera el Qì va contracorriente (气逆, Qì nì). El carácter 逆, , significa anormal y, por extensión, aplicado a los movimientos del , puede traducirse como contracorriente. Pero contracorriente no necesariamente significa un flujo del en la dirección opuesta a la que le es natural. El movimiento normal del del hígado es ascendente. Pero puede hablarse de un movimiento a contracorriente simplemente si este movimiento ascendente posee una intensidad excesiva. De manera que el término contracorriente (逆, ) tiene que ver no sólo con la dirección, sino también con el ritmo, con la intensidad.

Si la cólera se exterioriza, sacude el del hígado (怒动肝气, Nù dòng gān qì) abruptamente. Este emocional brutal y rompedor es la polaridad opuesta a la función del hígado consistente en hacer circular el de manera fluida y regular. Si el del hígado asciende brutalmente contracorriente, ello genera un ascenso hiperactivo del yáng del hígado (肝阳上亢, Gān yáng shàng kàng) o un fuego del hígado inflamándose hacia arriba (肝火上炎, Gān huǒ shàng yán) que vacían la parte inferior, dañando con ello el yīn. Esta condición se manifiesta con distensión y plenitud en los flancos, cefalea y vértigo, acúfenos, y ojos hinchados, enrojecidos y dolorosos. Teniendo en cuenta que el hígado almacena la sangre (肝藏血, Gān cáng xuè), este ascenso del puede arrastrarla hacia la parte superior y provocar hemorragias o un infarto cerebral. Si el del hígado explosiona horizontalmente, puede generar una desarmonía hígado-estómago (肝胃不和, Gān wèi bù hé) y/o una desarmonía hígado-bazo (肝脾不和, Gān pí bù hé).

Si la cólera se interioriza, puede provocar un estancamiento, una acumulación del que, o bien ataca transversalmente el bazo y/o el estómago, o bien se transforma en fuego que, a su vez, puede elevarse para atacar el corazón y perturbar el espíritu (神, Shén). Hay que recordar que el hígado gobierna la circulación y la descarga (肝主疏泄, Gān zhǔ shū xiè), Es decir, el del hígado gobierna la circulación y la descarga de todo el cuerpo. Esto significa que el del hígado es lo que determina la abertura de los diferentes canales y vasos y de los órganos internos. Si el del hígado está relajado, esta abertura se produce naturalmente y el fluye libremente por los canales, vasos y órganos. Contrariamente, si el del hígado se sobrepresiona, este libre fluir queda inhibido. Una sobrepresión del hígado con estancamiento del (肝郁气滞, Gān yù qì zhì), con el transcurso del tiempo puede transformarse en fuego (化火,  Huà huǒ). El fuego, de tendencia ascendente, puede atacar el corazón y/o el pulmón y/o dañar el yīn. Adicionalmente, una sobrepresión del hígado con estancamiento del (肝郁气滞, Gān yù qì zhì) puede también generar una estasis de sangre (血瘀, Xuè ), ya que es el impulso del el que moviliza la sangre. Si el está estancado, la sangre no se activa.

En medicina china, se dice que una sobrepresión del hígado que no se expande conduce y genera cientos de enfermedades (木郁不达则百病由生, Mù yù bù dá zé bǎi bìng yóu shēng). Una sobrepresión del daña el hígado (气郁伤肝, Qì yù shāng gān) porque es el mecanismo fundamental de generación interna de las enfermedades de esta víscera. Y, normalmente, cuando una sobrepresión del daña el hígado, puede evolucionar hacia una sobrepresión transformada en calor, hacia un ascenso hiperactivo del yáng del hígado, o hacia un ascenso del fuego del hígado, y los dos últimos patrones pueden generar viento interno.

La inclinación hacia la cólera (善怒, Shàn nù) o irascibilidad puede derivar de una serie de patrones (证, Zhèng). Especialmente de una sobrepresión del hígado con estancamiento del Qì (肝郁气滞, Gān yù qì zhì), derivada de frustraciones sostenidas o de excesos emocionales que dañan la función de libre circulación y la descarga (疏泄, Shū xiè)  del hígado. Si la situación se prolonga, la sobrepresión se transforma en fuego (肝郁化火, Gān yù huà huǒ). Ello significa un ascenso violento del que se manifiesta en forma de cólera. Por otra parte, el exceso de alcohol o de comida picante puede generar una acumulación de calor/fuego que, si se transmite al hígado genera un fuego del hígado que se inflama hacia arriba (肝火上炎, Gān huǒ shàng yán) y que asciende y se manifiesta en forma de cólera. Otro posible patrón que puede derivar en cólera es un vacío del yīn del hígado y del riñón (肝肾阴虚, Gān shèn yīn ) que hace que el yīn no pueda controlar el yáng y que se produzca una hiperactividad y ascenso del yáng del hígado (肝阳上亢, Gān yáng shàng kàng) que se manifiesta en forma de cólera. Finalmente, un del hígado invadiendo al bazo (肝气犯脾, Gān qì fàn pí) puede generar los mismos efectos coléricos.

 Igualmente, hay que tener en cuenta que todas las emociones, de forma directa o indirecta, pueden generar una sobrepresión del hígado con estancamiento del (肝郁气滞, Gān yù qì zhì) que, a su vez, puede dar lugar a otros tipos de estancamientos (sangre, humedad, mucosidades, calor o alimentos) generadores de enfermedades por sí mismos. Si el del hígado se estanca, a la larga se acumulará y sobrepresionará. Cuando esta situación se prolonga, el estancamiento del –de naturaleza yáng y, por lo tanto caliente – se transforma en fuego (肝郁化火, Gān yù huà huǒ). Éste es por qué en medicina china se dice que las cinco emociones se transforman en fuego (五志化火, Wǔ zhì huà huǒ).

 En el caso de una sobrepresión del hígado transformada en fuego (肝郁化火, Gān yù huà huǒ) el nivel colérico es importante, pero la persona afectada mantiene un cierto autocontrol, de manera que sólo suele perder los estribos en la intimidad, con lo cual sólo descarga a nivel familiar, no en público. El dolor distensivo e irradiante en el recorrido del canal del hígado se produce debido a que el estancamiento del hace que éste no circule fluidamente, y cuando el no fluye hay dolor, especialmente, y en este caso,  en el transcurso del canal del hígado.

El insomnio, el sueño agitado y las pesadillas son generados por el calor/fuego. En medicina china se dice que el fuego arrasa fácilmente el espíritu (火易扰心, Huǒ yì rǎo xīn). Ello es así porque la naturaleza del fuego es inflamarse hacia arriba (火性上炎, Huǒ xìng shàng yán), con lo cual tanto el calor como el fuego tienen una tendencia ascendente que hace que, sea donde sea que estén localizados en el organismo, acaben afectando al corazón y, con ello, agitando el espíritu. De manera que el calor/fuego perturba el espíritu ya que quema el yīn-sangre, residencia del espíritu del corazón (心神, Xīn shén) que, de naturaleza yáng, debe penetrar en el yīn durante la noche para reposar. Si no puede hacerlo se produce insomnio. Por otra parte, el alma etérea (魂, Hún) reside en la sangre del hígado y su capacidad de movimiento depende del del hígado. Si estos aspectos son deficientes, están estancados, o si el calor los agita, el alma etérea vaga sin raíz que la sujete. Esta situación se manifiesta especialmente durante la noche en forma de insomnio, o de un sueño agitado con profusión de sueños. De manera que la duración y la calidad del sueño son un buen indicador del estado tanto del alma etérea como del espíritu del corazón.

La cara y ojos rojos derivan del hecho de que la tendencia ascendente del calor arrastra la sangre hacia la parte superior y confiere así esta coloración, o bien que, simplemente, el calor/fuego hace que los colaterales (络脉, Luò mài) de los ojos se quemen y la sangre se extravase. El gusto amargo en la boca se produce porque el fuego fuerza la bilis a remontar contracorriente. La sequedad de la garganta es debida al calor ascendente que seca los fluidos.

Las hemorragias se producen por el hecho de que el ascenso del fuego daña los colaterales (络脉, Luò mài) en diversas regiones, como la nariz (epistaxis) o el pulmón (hemoptisis). La sed se genera porque el calor daña los fluidos. Su escasez genera sensación de sed. El estreñimiento posee el mismo origen. En este caso, son los fluidos intestinales los que están dañados. Las heces se resecan y son expulsadas con dificultad. Lo mismo sucede con la orina: los fluidos escasean, se condensan y, como consecuencia, se oscurecen.

La lengua está roja por la tendencia ascendente del calor interno. Sus bordes están todavía más rojos e hinchados, poniendo de manifiesto que el hígado está implicado. La capa amarilla denota calor y el pulso es de cuerda (弦, Xián) por la sobrepresión del hígado y rápido (数, Shuò) por el calor/fuego en que ésta se transforma.

- Métodos de tratamiento (治法, Zhì fǎ): Los esenciales para tratar este patrón son:

-  Aliviar al hígado y resolver la sobrepresión (舒肝解郁, Shū gān jiě yù).

Clarificar el calor y drenar el fuego del hígado (清热泻肝火, Qīng rè xiè gān huǒ).

Adicionalmente y en función de las circunstancias, podemos hablar de otros matices, como por ejemplo:

-  Descargar el hígado (泄肝, Xiè gān).

- Calmar el hígado y clarificar el calor (平肝清热, Píng gān qīng rè).

Desbloquear el hígado y rectificar el (疏肝理气, Shū gān lǐ qì).

Desbloquear el hígado y resolver la sobrepresión (疏肝解郁, Shū gān jiě yù).

Desbloquear el hígado y abrir la sobrepresión (疏肝开郁, Shū gān kāi yù).

Desbloquear el mecanismo del (疏通气机, Shū tōng qì jī).

Relajar la sobrepresión del hígado (舒肝郁, Shū gān yù).

Relajar el del hígado (舒肝气, Shū gān qì).

Relajar el hígado y resolver la sobrepresión (舒肝解郁, Shū gān jiě yù).

Relajar el hígado y rectificar el (舒肝理气, Shū gān lǐ qì).

Resolver la sobrepresión y tranquilizar el espíritu (解郁安神, Jiě yù ān shén).

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