Asegurar y contener 固涩 Gù sè

Eduard Genís Sol, octubre del 2015

Se trata de una de las diferentes funciones genéricas del . Para llevarla a cabo adecuadamente, es necesario que éste afiance la retención de la parte líquida del organismo, que mantenga los órganos en su ubicación natural y que garantice la regulación de la actividad fisiológica. De manera que la función de asegurar y contener engloba diferentes aspectos: en primer lugar, asegura la conducción y la contención de la sangre (血, Xuè). Con ello, previene que ésta se escape y afianza la normal circulación de la sangre dentro de los vasos sanguíneos. En segundo lugar, apuntala la regulación de la generación y de la excreción del sudor, de la orina, de la saliva y de los fluidos del estómago y los intestinos -de los fluidos (津液, Jīn Yè), en general-. En tercer lugar, consolida la retención de las esencias sutiles (secreciones vaginales y esperma) para que no sean excretadas de manera desordenada. Finalmente, mantiene los órganos internos en su ubicación natural y les permite conservar sus respectivas posiciones, evitando así los prolapsos.

Cuando esta función de asegurar y contener se debilita, puede producirse una pérdida importante de sangre y de fluidos. Así, si el no retiene la sangre, pueden aparecer diferentes tipos de hemorragias. Igualmente, si el no puede asegurar la contención de los fluidos, puede producirse transpiración espontánea, orina abundante, incontinencia urinaria, vómitos o diarrea. Inclusive, cuando el no puede retener el esperma, ello puede dar lugar a espermatorrea, a emisiones seminales nocturnas o a una eyaculación precoz. Asimismo, cuando el se debilita, puede ocasionar una falta de solidez de los vasos penetrante y controlador (冲任不固, Chōng rèn bù gù), pudiéndose producir con ello abortos tras el tercer mes de embarazo y/o abortos repetitivos.

El debilitamiento de esta función puede comportar igualmente un prolapso de los órganos internos. Así, en el caso de un hundimiento del del centro (中气下陷, Zhōng qì xià xiàn), puede producirse, por ejemplo, una caída de la matriz o del recto.

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