Los ciclos de la vida 生命的轮回

Eduard Genís Sol, diciembre del 2014

Nuestra vida está sujeta a una serie de ciclos para los que la medicina china posee su propia explicación.

El alma corpórea (魄, ) se aferra al cuerpo el tercer día posterior a la concepción. Durante la primera infancia, es la responsable de todos los procesos fisiológicos de después del nacimiento, ya que canaliza la esencia (精, Jīng) hacia los órganos sensoriales para permitir la visión, la audición, el gusto, el olfato y el tacto. Posteriormente, la esencia participa en todas las grandes transformaciones que permiten el crecimiento y el desarrollo del cuerpo humano.

En una primera etapa de la vida, las vísceras y las entrañas no están suficientemente maduras. Particularmente, el bazo y el estómago del niño no pueden desplegar plenamente sus funciones hasta los 6-7 años de edad debido a la inmadurez funcional de estos órganos. Cuando, a esta edad, el bazo y el estómago alcanzan un completo desarrollo, su pleno rendimiento comporta una abundante generación de y de sangre: el estómago gobierna la recepción y la absorción, mientras que el bazo gobierna el movimiento y la transformación. Uno moviliza y el otro absorbe, juntos transforman y generan la esencia y el (胃司受纳, 脾主运化, 一运一纳, 化生精气, Wèi sī shòu nà, pí zhǔ yùn huà, yī yùn yī nà, huà shēng jīng qì). El excedente de esta abundancia produce lo que en medicina china se conoce como la esencia del Cielo posterior (后天之精, Hòu tiān zhī jīng). Es por ello que se dice que el bazo es la raíz del Cielo posterior (脾为后天之本, Pí wèi hòu tiān zhī běn) -en la misma medida en que el riñón lo es del Cielo anterior (肾为先天之本, Shèn wèi xiān tiān zhī běn)-, por el hecho de que, en medicina china, el Cielo posterior hace referencia al correcto (正气, Zhèng qì) derivado de la transformación de los alimentos y de las bebidas y, dado que el bazo comanda este proceso, se dice que el bazo gobierna, o que es la raíz del Cielo posterior.

Por otra parte, la sangre del hígado y la esencia del riñón están estrechamente interrelacionadas. Se precisa un excedente de sangre para generar esencia del Cielo posterior y la esencia del riñón es necesaria para generar y transformar la sangre. Es por ello que se dice que el hígado y el riñón comparten el mismo origen (肝肾同源, Gān shèn tóng yuán), y es por ello que se asegura que la esencia y la sangre tienen el mismo origen (精血同源, Jīng xuè tóng yuán).

De manera que a partir del momento en que el bazo se refuerza, el riñón comienza a ser exuberante. Primero, durante la pubertad, el yáng Qì se torna abundante (son dinamita pura: pueden reír, saltar, gritar y enojarse en un mismo parpadeo de ojos), y más tarde también lo estará el yīn Qì. Así, sobre los veinte años de edad, yīn y yáng están equilibrados (y llega la calma y el razonamiento por encima de la velocidad sin control).

En la etapa adulta, la constante sobrepresión del hígado con estancamiento del (肝郁气滞, Gān yù qì zhì) propia de cualquier adulto occidental, combinada con dietas aberrantes (伤食, Shāng Shí), debilitan el bazo. En medicina china se dice que el hígado es el ladrón de las cinco vísceras y de las seis entrañas (肝为五脏六腑之贼, Gān wèi wǔ zàng liù fǔ zhī zéi), y aquí, el carácter贼, Zéi, significa ‘ladrón’, ‘traidor’, ‘enemigo’ o’ perverso’. Y, habitualmente, la enfermedad del hígado se extiende al bazo (肝病传脾, Gān bìng chuán pí) configurando con ello un vacío del del bazo (脾气虚, Pí qì xū) que hace que éste no genere suficiente ni sangre, con lo cual ya no se producirá un excedente de ambos aspectos y, consiguientemente, disminuye la elaboración de la esencia del Cielo posterior (后天之精, Hòu tiān zhī jīng).

A partir de este momento, se voltea el proceso iniciado en la juventud: sobre los cuarenta años de edad el yīn Qì está en su mitad (年四十, 而阴气自半也, Nián sì shí, ér yīn qì zì bàn yě), y, entre los cincuenta y los sesenta, en función del sexo y de las condiciones en que cada uno haya vivido, el vacío del del bazo (脾气虚, Pí qì xū) evoluciona hacia un vacío del yáng del riñón (肾阳虚, Shèn yáng ), por el hecho de que el yáng del bazo tiene su raíz en el yáng del riñón (脾阳根于肾阳, Pí yáng gēn yú shèn yáng) y cuando el primero se apaga, el segundo acaba agotándose. Cuando el bazo se debilita el riñón se marchita. Se invirtió el ciclo.

A siete veces ocho, el del hígado está desgastado y los tendones no pueden moverse (七八肝气衰, 筋不能动, Qī bā gān qì shuāi, jīn bù néng dòng) y, adicionalmente, debido a un hipofuncionamiento/malfuncionamiento general de las vísceras, se generan mucosidades (痰, Tán) y estasis de sangre (血瘀, Xuè ) en la medida que vamos envejeciendo. Es por ello que la vejez conlleva mogollón de mucosidades y de estasis de sangre.

Éste es el viaje y éstos son, en resumen, los ciclos de la vida.

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