¿Son indispensables los procedimientos de transformación de los remedios medicinales?

Eduard Genís Sol, junio del 2014

Si se quiere trabajar con pulcritud y seguridad, la respuesta es sí, claro que sí. Los procedimientos de transformación (炮制程序, Páo zhì chéng xù) de los remedios deben tenerse en cuenta no sólo para limpiar y eliminar sustancias no medicinales con el propósito de habilitar los remedios para su consumo, o para facilitar el almacenamiento y la asimilación de la materia médica, o para disipar los olores y los gustos desagradables de determinadas sustancias, sino también -y sobre todo- para eliminar o atenuar la toxicidad y/o los efectos secundarios de otras, para modificar la acción de los remedios mediante la transformación de su sabor y de su naturaleza, para aumentar la potencia terapéutica de determinados medicamentos y para modificar el tropismo y la tendencia direccional (ascendente, descendente, centrífuga o centrípeta) de los remedios medicinales. Por lo tanto, los procedimientos de transformación son útiles en muchos escenarios y, en el caso de determinados remedios tóxicos, su utilización es imprescindible, ya que marca la diferencia entre la vida y la muerte.

Qín Bó Wèi (秦伯未), por ejemplo, uno de los médicos más destacados en la China del siglo XX, basaba su sistema de tratamiento en prescripciones de no más de siete ingredientes (salvo cuando la condición del paciente exigía añadir más)…pero todos ellos con su respectivo procedimiento de transformación (炮制, Páo zhì). Innegociable.

Según él, los métodos de tratamiento deben ser la base para prescribir, con lo que una prescripción precisa se tiene que apoyar en un diagnóstico claro, y el procesado de los remedios es clave a la hora de conferir precisión y seguridad a los remedios.

¿Por qué pensaba de esta manera? Vamos a ver unas cuantas muestras de remedios medicinales chinos para entender que la inmensa mayoría de ellos (中药, Zhōng yào) son muy versátiles si se les aplican los procedimiento de transformación adecuados, es decir, pueden llegar a desplegar acciones diferentes en función de estos últimos.

Así, por ejemplo, 百合Bǎi Hé, el bulbo del lirio: tostado con miel (蜜炙, zhì), humedece el pulmón, clarifica el calor, disipa las mucosidades y alivia la tos (en caso de tos seca por un vacío del yīn del pulmón, de voz ronca, o de hemoptisis). En cambio, sin cocción (生, Shēng), clarifica el corazón y tranquiliza el espíritu (en caso de insomnio o de enfermedad del bulbo de lirio -百合病, Bǎi hé bìng-).

O白僵蚕Bái Jiāng Cán, el gusano de seda. Salteado con salvado de trigo (麸炒, chǎo), extingue el viento y controla la tetania (en caso de convulsiones y espasmos derivados de un viento interno), disipa el viento y libera los colaterales (en caso de hemiplejía y desviación de los ojos y de la boca debidos a un ataque de viento -o infarto cerebral-), y transforma las mucosidades y dispersa los bultos (en caso de nódulos de mucosidades o de escrófula). Sin cocción (生, Shēng), en cambio, expulsa el viento y alivia el dolor (en cuadros de un viento-calor que produce cefalea, afonía, inflamación y dolor de la garganta, inflamación y enrojecimiento de los ojos o sarampión).

半夏Bàn Xià, la pinellia, es picante, tibia y tóxica. Sin cocción (生, Shēng) y en polvo, sólo se utiliza para uso externo, con el objetivo de disipar los bultos y dispersar la hinchazón (en caso de bocio, escrófula o nódulos subcutáneos). Por vía interna, debe transformarse sistemáticamente ya que, en caso contrario, su toxicidad simplemente puede matar. Así, () Bàn Xià (法半夏) seca la humedad y armoniza el estómago, en casos de vacío del bazo con carga de humedad o de una desarmonía bazo-estómago; (Qīng) Bàn Xià (清半夏) se utiliza para transformar mucosidades-humedad en pacientes débiles o para dispersar retenciones de alimentos y obstrucciones de mucosidades en los niños; (Jiāng) Bàn Xià (姜半夏) se usa para hacer descender el reflujo y detener los vómitos; (Zhú Lì) Bàn Xià (竹沥半夏) se utiliza para tratar las mucosidades-calor y las mucosidades-viento y Bàn Xià (半夏曲) se usa para transformar la humedad y fortalecer el bazo y, simultáneamente, dispersar los alimentos y detener la diarrea.

Finalmente, 车前子Chē Qián Zǐ, las semillas de plantago: sin cocción (生, Shēng) o bien tostadas con una solución salina (盐炙, Yán zhì), desinhiben el agua y liberan la estranguria (estranguria del calor por calor en la vejiga), filtran la humedad y detienen la diarrea (la producida por una canícula-humedad). Salteadas (炒, Chǎo), en cambio, clarifican el pulmón y transforman las mucosidades (en caso de tos por mucosidades-calor en el pulmón). Y tostadas con una solución salina (盐炙, Yán zhì), clarifican el hígado e iluminan los ojos (son útiles para tratar unos ojos enrojecidos, hinchados y dolorosos por un viento-calor en el canal del hígado, o por  un fuego del hígado, o bien en caso de una disminución de la agudeza visual por un vacío del yīn del hígado y del riñón).

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