Hipertensión: 高血压, Gāo xuě yā

Eduard Genís Sol, agosto del 2013

En mi práctica clínica raramente me encuentro con pacientes que vengan para ser tratados únicamente de hipertensión, a pesar de que la mayoría de ellos la presente como uno más de los signos que acompañan a su queja principal.

La hipertensión (高血压,  Gāo xuě yā) no forma parte de las enfermedades propias de la medicina china, pero es una realidad que no se puede obviar. De hecho, la medicina china la cataloga bien como vértigo y mareos (眩晕, Xuàn yūn), bien como cefalea (头痛, Tóu tòng) o bien como fatiga  (疲倦,  Pí juàn).

Es cierto que la hipertensión comporta un ascenso del yáng o del viento, pero también lo es que éste no es el único patrón que aparece en la mayoría de los hipertensos. En la vida real, la generalidad de los pacientes con hipertensión presenta combinaciones complejas de patrones de vacío con patrones de plenitud. Ello quiere decir, por ejemplo, que un vacío del del bazo puede coexistir o derivar en un ascenso hiperactivo del yáng del hígado. Y ello también quiere decir que, consecuentemente, la estrategia terapéutica de únicamente hacer descender el yáng es insuficiente en la mayoría de los casos de hipertensión arterial, ya que éstos suelen presentar una concatenación de patrones que incluyen un vacío simultáneo del y del yīn (气阴两虚, yīn liǎng ), una estasis de sangre (血瘀, Xuè yū) y viento interno (内风, Nèi fēng), o calor en el hígado (肝热, Gān), o ascenso hiperactivo del yáng del hígado (肝阳上亢, Gān yáng shàng kàng).

En estos casos, el uso de remedios que calman el hígado y sojuzgan el yáng (平肝潜阳药, Píng gān qián yáng yào) como Lóng Gǔ, Shí Jué Míng, Dài Zhě Shí o Mù Lì, puede actuar en contra del intento de hacer disminuir la tensión arterial. Contrariamente, estos casos admiten una estrategia alternativa que consiste, por una parte, en hacer descender el yáng del hígado, y, por otra, en fortalecer el centro hacer ascender el yáng puro. Esta última acción se logra incorporando remedios que fortalezcan el bazo y remedios picantes que resuelvan el exterior y que hagan ascender el yáng puro, como Chái Hú, Gé Gēn o Shēng Má.

La pregunta entonces es: ¿por qué hacer ascender el yáng puro para tratar la hipertensión arterial? Porque de esta manera se reactiva el mecanismo del (气机, ) en su ascenso y su descenso: estimulando el ascenso del yáng puro ayudamos al descenso de lo turbio, a resolver la sobrepresión y a clarificar el calor empujándolo hacia fuera. Y esta estrategia funciona la mar de bien en pacientes hipertensos que se presentan con una pluralidad de patrones aparentemente contradictorios.

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