El concepto de ‘nervio’ en medicina china 中医中神经的概念 Zhōng yī zhōng shén jīng de gài niàn

Eduard Genís Sol, octubre del 2020

Comencemos diciendo que el concepto de ‘nervio’ no forma parte del corpus teórico de la medicina china, aunque sí del de la biomedicina (recordemos que en China ambos sistemas médicos representan la medicina oficial del país). Sin embargo, si analizamos los dos caracteres que lo definen, veremos que su composición es, cuanto menos, curiosa. ‘Nervio’ en chino es 神经 (Shén jīng), siendo shén (神) el mismo carácter que para ‘espíritu’, y jīng (经) el correspondiente a ‘canal’. Por lo tanto, ‘nervio’ lo podríamos traducir denotativamente como “canal del espíritu”; o, connotativamente, como “enlace de transmisión del espíritu” o como “conexión del espíritu”. Pero, ¿cuál es el origen de esta denominación?, ¿por qué Shén jīng?, ¿qué proceso han seguido los chinos para bautizar con este nombre un concepto que no pertenece a su cultura?, ¿qué necesidad tenían de incorporarlo, dado que ya poseían un elaborado sistema de transporte en el cuerpo, consistente en vasos, canales y una red de colaterales?

Hay que tener en cuenta que un término es solo un término cuando tiene una definición que describe el concepto que transmite; y si el término se traduce a otro idioma, la definición no debe cambiar. Este principio es un requisito previo indispensable para una traducción y una comunicación adecuadas en cualquier campo temático específico. Cuando los chinos crean nuevos términos para conceptos que ellos mismos no han inventado, como es el caso de los ‘nervios’, lo que hacen es tratar de entender qué significa el término extranjero (investigando la definición del concepto), y luego proponer un término para su propio idioma. Pero si se traduce esa nueva palabra al idioma extranjero sin tener en cuenta la definición que se le atribuye, el resultado puede ser diferente; y eso es lo que sucede al traducir 神经 (Shén jīng) como “canal del espíritu”; o como “enlace de transmisión del espíritu” o como “conexión del espíritu”. Independientemente del problema de que ambos caracteres tengan múltiples significados, lo que se provoca cuando se sigue este método es dar una definición nueva y diferente a un término existente, lo que hace que la comunicación en cualquier disciplina sea muy difícil, por no decir imposible.

Veamos la azarosa historia que ‘los nervios’ han tenido en China: El concepto “nervio” fue traducido por primera vez al chino por Johann Schreck (1576-1630), un miembro de la Compañía de Jesús -los jesuitas fueron los mismos que, desde la óptica de la incomprensión, reconvirtieron el Qì gōng (气功) en gimnasia sueca- que, antes de embarcarse a China como misionero jesuita, tenía una gran reputación en las cortes europeas como un sanador talentoso. Trabajando con un escriba chino, preparó una traducción al chino de un texto latino en dos partes: anatomía y fisiología; pero, tras servir a los gobernantes chinos con sus conocimientos de astronomía (la medicina y la traducción médica eran ocupaciones privadas), Schreck murió, y fue Adam Schall (1592-1666), que había viajado en el mismo barco que Schreck, quien contactó con un erudito chino, Bì Gǒng Chén (畢拱辰), al que pidió que tradujera el texto al chino literario. El libro fue publicado en un solo volumen, junto con un texto de Matteo Ricci, un año antes del colapso de la dinastía Ming (1644). En este texto, titulado El punto de vista occidental del cuerpo humano, un tratado abreviado (泰西人身說概, Tài xī rén shēn shuō gài), ‘nervio’ se tradujo como 細筋 (Xì jīn) -literalmente, “tendón fino”-. La elección de ‘tendón’ reflejaba la comprensión de los nervios que se poseía en Europa en ese momento, donde ‘nervio’ y ‘tendón’ se usaban indistintamente en los textos de anatomía de principios del siglo XVII; y, en el texto de Schreck, la función nerviosa se explicaba utilizando el concepto de la circulación del : “los ‘tendones finos’ contienen y no contienen sangre y, cuando se cortan, la gente pierde la capacidad de moverse”. El resultado final fue que este libro no les dio a los chinos muchas razones para interesarse en un método alternativo de curación, y el concepto de ‘nervio’ no se consolidó de China hasta mucho después.

Más adelante, en el libro Corrección de errores en el bosque de la medicina (医林改错, Yī lín gǎi cuò), de Wáng Qīng Rèn (王清任) -Qīng (清)-, que tras su publicación en 1830 se convirtió en uno de los textos médicos más leídos en China, no encontramos ninguna mención de término alguno para ‘nervio’. Wáng, sin embargo, registró varias nociones anatómicas que fueron revolucionarias para la medicina china y que anunciaron un período de modernización. Además, presentó una prueba anatómica de lo que Lǐ Shí Zhēn (李时珍) había afirmado en su famoso Compendio de materia médica (本草纲目, Běn cǎo gāng mù): el cerebro, y no el corazón, era la mansión del espíritu (神, shén).

Pero fue Benjamin Hobson (1816-1873), un médico misionero de Inglaterra, quien propició una renovada atención por el concepto de ‘nervio’ en China. Con su texto Una nueva teoría del cuerpo (全体新论, Quán tǐ xīn lùn), publicado en 1851, tuvo una influencia considerablemente mayor que la de Schreck. En el capítulo sobre el cerebro y el sistema nervioso, introdujo el término 脑气筋 (Nǎo qì jīn), que se traduce literalmente como “cerebro--tendón”, es decir, el tendón a través del cual viaja el del cerebro.

Pero aunque a principios del siglo XX China se encontraba en medio de un movimiento de modernización, el concepto de ‘nervio’ todavía no era fácil de digerir para los chinos. De los doce términos diferentes que se habían inventado para ‘nervio’ desde principios del siglo XVII, cinco llegaron como propuestas presentadas en una reunión del comité de terminología celebrada en Shanghai en 1916. El propósito de esa reunión era estandarizar los términos chinos para los numerosos conceptos científicos provenientes de Occidente, y la biomedicina fue el tema más importante. El término para ‘nervio’ se debatió durante más de dos horas antes de que “canal del cerebro (脑经, Nǎo jīng)” ganara a “canal del espíritu (神经, Shén jīng)” por ocho votos a siete.

Finalmente, el término “canal del espíritu (神经, Shén jīng)” llegó a China por una ruta muy diferente: fue introducido como una traducción del shinkei japonés, que está escrito con los mismos caracteres. Este término había sido acuñado en 1774 por un médico japonés formado en medicina china, a quien se le había ocurrido la palabra después de estudiar un texto holandés sobre anatomía. Dicho médico había ido a un campo de ejecución para observar la disección de un cadáver, y de esta manera comprobar si las ilustraciones del texto holandés tenían sentido. Cuando estuvo convencido de que sí, formó un grupo de traducción para estudiar y traducir el texto, que representaba la semilla de la biomedicina en Japón. Juzgó que el término neerlandés zenuw (nervio) se correspondía con keimyako -canales y vasos (经脉, Jīng mài)-, y el término zenuw-vogt (fluido nervioso), apuntaba a shinki – 神气 (Shén qì)-. Combinando 神气 y 经脉, el japonés formó el neologismo shinkei (神经) que consta de la primera parte de cada uno de estos dos términos y que en chino es Shén jīng (神经), “el canal del espíritu”.

¿Por qué, finalmente, se adoptó el término 神经 (Shén jīng) para ‘nervio’? La razón se puede encontrar en el hecho de que miles de chinos habían estudiado biomedicina en Japón y regresaron a China con la terminología que usaban los japoneses. La biomedicina ganó terreno rápidamente como parte del movimiento en China para modernizarse y ponerse al día con Occidente. Pero lo que es más importante es que los chinos estaban interesados ​​en la patología de los nervios, algo que nunca fue descrito por los jesuitas que introdujeron la anatomía. Así, fueron los médicos japoneses los que instruyeron a los chinos en patología nerviosa tal como la habían traducido de la biomedicina.

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